Torra propone a Sánchez una cumbre entre los Gobiernos de España y Cataluña

El Presidente de la Generalitat, Quim Torra, durante la reunión semanal del Govern./Efe
El Presidente de la Generalitat, Quim Torra, durante la reunión semanal del Govern. / Efe

El presidente socialista formalizará el 12 de diciembre en el Congreso una oferta de reforma a fondo del Estatut

CRISTIAN REINO/RAMÓN GORRIARÁN Barcelona

Una cumbre España-Cataluña de gobierno a gobierno y que ponga frente a frente a los ministros del Ejecutivo de Pedro Sánchez y a los consejeros de Quim Torra. Una cumbre como las que España celebra con Francia o Alemania. Esta es la propuesta que lanzó este martes la Generalitat en vez del encuentro que Pedro Sánchez y Quim Torra tienen pendiente. El anuncio de la vicepresidenta, Carmen Calvo, de que ambos presidentes se reunirán en Barcelona el 21 de diciembre antes de la reunión del Consejo de Ministros causó malestar en el independentismo por la «unilateralidad» del movimiento.

El Gobierno catalán replicó este martes con la propuesta de una fórmula inédita en las relaciones de un Gobierno central y uno autonómico. La parte catalana insiste en que quiere una relación bilateral con la administración central, de ahí su objetivo de que en la foto el encuentro aparezcan los dos gobiernos en torno a la misma mesa. «Entendemos que el Consejo de Ministros en Barcelona no se lleva a cabo por una voluntad estética sino para tener un conocimiento más explícito de cuál es la situación», sañaló la consejera de la Presidencia, Elsa Artadi.

El objetivo de la Generalitat es que en la reunión se aborde la búsqueda de una solución política a la cuestión catalana. «Sería relevante analizar dónde estamos y si se dan las condiciones para establecer una negociación en igualdad de condiciones», apuntó la portavoz del Ejecutivo catalán. Según Artadi, esta premisas no se dan porque quienes tendrían que sentarse a negociar están presos o en el extranjero. El derecho de autodeterminación y la situación de los presos supone un muro muy alto que divide a ambos ejecutivos, aunque el trato a nivel sectorial, el día a día, es distinto.

IMPACTO DEL 155

1.800
millones. La Generalitat cifró este martes con esta cifra el impacto de la aplicación del artículo 155 de la Constitución en sus presupuestos. El efecto directo fue de 130 millones. Fueron 234 ceses. La administración catalana quedó «bloqueada», sin capacidad financiera y sin crédito, según un informe del Govern.

La propuesta de una cumbre casi de estado a estado, en cualquier caso, no invalida la reunión entre los dos presidentes propuesta desde la Moncloa. Artadi precisó que si el Gobierno de Sánchez rechaza el formato propuesto desde la Generalitat, el Ejecutivo catalán no cerrará la puerta a que ambos presidentes puedan verse cara a cara, como ya lo hicieron en la Moncloa el pasado 9 de julio. De aquel encuentro surgió el acuerdo de celebrar una segunda cita en otoño, la consejera de la Presidencia incluso afirmó que el encuentro sería en el Palau de la Generalitat. Ahora no se sabe dónde se producirá, aunque Artadi señaló que «Sánchez siempre será bienvenido al Palau de la Generalitat». En la Moncloa causó sorpresa la salida de Torra, y aunque no hay una posición oficial, fuentes gubernamentales consideraron inviable desde cualquier punto de vista una reunión con ese formato.

Antes del 21 de diciembre, Sánchez tendrá otra cita crucial relacionada con Cataluña, un pleno monográfico en el Congreso el 12 de diciembre para debatir las respuestas al desafío secesionista. La fecha fue fijada este martes por la Junta de Portavoces de la Cámara baja. El Gobierno socialista dio así una respuesta favorable a una demanda de Esquerra y el PDeCAT, cuando hace solo dos semanas dio una respuesta negativa a una petición de pleno mográfico del PP y Ciudadanos.

Recuperación de leyes

Fuentes gubernamentales precisaron que el presidente aprovechará para formalizar en sede parlamentaria su oferta de una reforma a fondo del Estatut para buscar un punto de encuentro entre los catalanes sobre el autogobierno que sería refrendada después en un referéndum. Una solución que ha sido rechazada sin desmayo por los independentistas cada vez que la ha mencionado.

«Cataluña hace tiempo que pasó la pantalla autonómica», suelen recordar los dirigentes soberanistas cuando Sánchez recurre a la oferta estatutaria. Una propuesta que incluye recuperar algunos de los artículos del Estatut que el Constitucional no declaró contrarios a la carta magna pero que, según su parecer, eran inaplicables porque requerían reformas de leyes orgánicas para su aplicación, por ejemplo la del Poder Judicial para crear un consejo catalán de justicia.

Sánchez, sin embargo, es optimista, y aunque no cae en la ingenuidad de pensar que su oferta será aceptada, confía, dicen fuentes socialistas, en que sirva para abrir un debate político «para un problema político». El Gobierno fundamenta sus esperanzas de un acercamiento en que, al margen del «postureo» soberanista de cara a la galería, hay avances en el trabajo discreto de las comisiones bilaterales entre ambas administraciones. «La operación diálogo avanza» aunque «el diálogo no está siendo fácil», apuntó este martes la portavoz socialista en el Congreso, Adriana Lastra.

La confianza gubernamental no es correspondida entre las fuerzas secesionistas, que si bien acogieron con satisfacción la celebración del pleno monográfico en Congreso, se quejaron de que no se produzca antes, la próxima semana plantearon en la Junta de Portavoces. Pero en esas fechas Sánchez estará de visita oficial en Cuba, y la última semana de noviembre no hay plenos en el Congreso por las elecciones en Andalucía.

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