Rajoy y González abogan por pactos para un Gobierno estable tras el 10-N

Rajoy y González se saludan en el I Foro La Toja-Vínculo Atlántico en O Grove, Pontevedra. /Salvador Sas / EFE
Rajoy y González se saludan en el I Foro La Toja-Vínculo Atlántico en O Grove, Pontevedra. / Salvador Sas / EFE

Los expresidentes coinciden en la necesidad de acordar los asuntos de Estado fundamentales y algunas reformas «retrasadas»

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Tras más de hora y media de charla informal, Mariano Rajoy y Felipe González coincidieron este viernes en que lo sustancial tras las elecciones del 10-N es que los principales partidos se comprometan a dotar de estabilidad a la legislatura. «Olvidarse del sentimiento trágico de la existencia», recomendó el expresidente socialista, para entender que no son tantas las diferencias y superar el «bloquismo». «Si se forma un Gobierno de mayoría, mejor, y si no es de mayoría, se pueden pactar temas fundamentales como los de la relación con Europa y algunas reformas estructurales demasiado retrasadas», abogó con el asenso de quien fue líder del PP hasta julio del año pasado. Y que tome nota quien quiera.

Rajoy y González estaban invitados a participar en el I Foro La Toja Vínculo Atlántico y, si bien hubo matices, no surgieron grandes diferencias de diagnóstico. Según confesó González, ambos han hablado en privado más «horas» de lo que la gente imagina y en el escenario de hoy representaron al bipartidismo tradicional.

Rajoy, fiel a su trayectoria, no se mostró cómodo en la tarea de dar consejos a nadie. Pero en esto de velar por la estabilidad, sí recordó que tras las elecciones de diciembre de 2015, él apostó por una gran coalición entre PP, PSOE y Ciudadanos que nunca llegó a ser posible. La negativa de Pedro Sánchez fue rontunda a empezar siquiera a hablar. Ahora advierte de que sin mayoría, con 120 o 130 escaños –horquilla en la que se mueven los socialistas en las encuestas–, no se puede gobernar. Y, como muestra de las consecuencias de la debilidad parlamentaria, la moción de censura que acabó con su mandato en la Moncloa.

Coalición, sí o no

González, por su parte, volvió a defender, igual que en 2016 –«no me reinvento cada rato»–, que es la primera fuerza política la que está en mejores condiciones para formar Gobierno y que los que no tienen posibilidades, dado el resultado de las urnas, no deberían impedir que así sea.

Hace tres años lo dejó incluso por escrito. Entonces, sugirió al PSOE aceptar el diálogo que le ofrecía Rajoy para desbloquear la situación en la investidura, aunque no para constituir una coalición e integrarse en el Consejo de Ministros. La tarea que correspondía a los socialistas, a su juicio, era la de reconstruirse como alternativa en la oposición. En aquel momento, llegó a cuestionar, además, que los mismos candidatos volvieran a encabezar las listas en la repetición electoral. Ahora, dice, con esto de las redes sociales, ya no se «atreve» a tanto.

En el tema de las grandes coaliciones de gobierno, quedó claro que discrepa de Rajoy. Preguntados ambos sobre si en este momento habrían pactado una alianza entre los dos, González respondió rápido. «Él sí –señaló al expresidente del PP–, yo no». «Ha acertado», se rió su interlocutor. «En la situación actual, como mínimo –acababa de bromear el socialista–, somos Churchill».