Procesan al primer alcalde por incitar al odio contra la Policía Nacional tras el 1-O

Procesan al primer alcalde por incitar al odio contra la Policía Nacional tras el 1-O

Un juzgado ve indicios para juzgar al regidor de Reus y cuatro ediles por firmar y leer un manifiesto para que los hoteleros expulsasen a los agentes alojados

MATEO BALÍNMadrid

El alcalde de la localidad tarraconeses de Reus, Carles Pellicer, de PDeCAT, ha sido procesado por un delito de odio junto a otros cuatro ediles de consistorio, Montserrat Vilella, del mismo partido que el regidor, Mariona Quadrada (CUP), Noemí Llauradó (ERC) y Jordi Cervera (AraReus).

La titular del Juzgado de Instrucción número dos de la localidad del Bajo Campo, de 103.000 habitantes, ha concluido este lunes la instrucción y ha propuesto juzgar a los cargos municipales por firmar y leer un manifiesto el pasado 3 de octubre de 2017, dos días después del referéndum ilegal del 1-O, en el que rechazaban la presencia de agentes del Cuerpo Nacional de Policía en hoteles de Reus. Un alegato político que derivó en concentraciones frente a estos establecimientos.

La juez Giralt considera que el citado manifiesto «contiene una conminación expresa que incita al odio y la discriminación» al instar a los hoteleros a que «hicieran lo necesario para que sus huéspedes dejaran de alojarse en ellos y a que abandonasen la ciudad», según subraya el auto.

Además, la magistrada añade que el hecho de que Carles Pellicer, exsenador por Tarragona y exdiputado autonómico, no contactara con el propietario del hotel o no aprobara la moción en un pleno no le exime de la posible comisión del delito de odio -castigado con una pena de prisión de uno a cuatro años y multa de seis a doce meses- porque la difusión del manifiesto «fue realizada con publicidad ante una gran masa de personas, alentando así a la población en el odio y la animadversión contra el colectivo policial».

«Iros a vuestro país»

Tras una concentración celebrada en la plaza Prim de Reus bajo el lema «contra la brutalidad policial», después hubo una marcha por el centro de la ciudad que desembocó en la plaza del ayuntamiento, con la presencia de entre 3.000 y 4.000 personas. Los ahora procesados rubricaron el manifiesto y lo leyeron. Decía así: «instamos a la titularidad de los establecimientos hoteleros de nuestra población, atendidos los procedentes y para garantizar el bienestar de nuestra ciudadanía, a que hagan todo aquello que resulte oportuno y necesario para que de manera inmediata dejen de alojarse en sus establecimientos», recogía el texto, tras lo cual un grupo de manifestantes se dirigió al Hotel Gaudí y gritaron consignas contra los agentes. «Asesinos, fuera las fuerzas de ocupación...fuera de aquí, iros a vuestro país».

Un agente de los Mossos advirtió a los policías que estuvieran preparados en caso de que la masa pretendiera entrar, aunque el establecimiento bloqueó las puertas, prosigue el auto. El 'escrache' duró unos 50 minutos y un día después los agentes empezaron a abandonar el hotel por orden de sus mandos.

Por el contrario, la juez de Reus ha decidido archivar la causa en el caso del resto de los investigados, esto es, dos concejales, además de dos personas de un gimnasio y nueva bomberos que participaron en la manifestación del 4 de octubre. Aunque en el caso de los bomberos dedujo testimonio a la Generalitat por si su actuación pudiera ser constitutiva de infracción disciplinaria.