La Guardia Civil detiene en Lugo a una yihadista que planeaba un atropello masivo

Detenciones en Gipúzcoa y Lugo. / Policía Nacional

Tres supuestos adoctrinadores han sido arrestados en Guipúzcoa en otro operativo diferente de la Policía Nacional

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Golpe simultáneo de la Policía y la Guardia Civil a las redes yihadistas en España. Agentes del Servicio de Información de la Guardia Civil (SIGC) han detenido en Lugo a una supuesta yihadista a la que acusan de planear un atentando masivo con una furgoneta probablemente en Galicia. La Policía, por su parte, ha arrestado en Guipúzcoa, en otra operación simultánea pero sin relación con la primera a tres marroquíes por hacer proselitismo de la yihad en internet.

Según fuentes de la lucha antiterrorista, la mujer arrestada en Lugo, de 45 años, que está acusada de varios delitos de terrorismo, habría comenzado ya las gestiones para intentar alquilar una furgoneta con la que intentar lanzarse contra la multitud. Los investigadores, que han trabajado bajo la dirección del Juzgado Central de Instrucción 5 y la Fiscalía de la Audiencia Nacional, afirman tener comunicaciones en las que la arrestada manifestaba su intención de replicar algunos de los atropellos masivos perpetrados por el Daesh en los últimos años en diferentes puntos de Europa.

La presunta terrorista ya había sido detenida por la Guardia Civil en 2018 después de más de un año de investigaciones. Según Interior, Desde entonces, "consciente del carácter delictivo de sus actividades, había asumido numerosas medidas de seguridad con la intención de eludir la vigilancia de los investigadores". "Estas medidas abarcan su actividad en Internet, en redes sociales, el uso de comunicaciones telefónicas y su comportamiento en la vida real", apuntó el instituto armado.

Atentados de Barcelona

Además de consumir propaganda producida por diversos grupos terroristas, la detenida -afirman los servicios antiterroristas- había "celebrado públicamente acciones violentas", en concreto, los ataques perpetrados en Barcelona y Cambrils en agosto de 2017, que pretendía emular.

"En base a los elementos obtenidos a lo largo de la investigación y atendiendo a la reincidencia y el incremento del nivel de riesgo, la Guardia Civil ha procedido nuevamente a su detención para neutralizar esta amenaza a la seguridad pública y determinar si la mujer pudiera estar siendo instrumentalizada o influenciada por alguien", ha señalado el Ministerio del Interior.

Adoctrinadores

El segundo de los operativos ha corrido a cargo de la Brigada Provincial de Información de San Sebastián, bajo la coordinación de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional. Los agentes han detenido hoy a tres individuos marroquíes, todos ellos de 27 años , en las localidades guipuzcoanas de Urretxu, Ibarra y Urnieta. Los funcionarios, que han registrado sus domicilios, les acusan de "adoctrinamiento y enaltecimiento del terrorismo".

Según Interior, "los detenidos, que formaban un grupo homogéneo y cohesionado, se habían introducido en los círculos salafistas de la provincia de Guipúzcoa". La Comisaría General de Información sostiene que los tres magrebíes comenzaron como consumidores de propaganda de Daesh en internet, pero poco a poco los arrestados fueron aumentando su actividad virtual, "pasando a ser ellos mismos los que difundían en sus redes sociales mensajes de incitación al odio y a la violencia".

Los servicios antiterroristas sostienen que los tres residentes en Guipúzcoa empleaban sus perfiles para distribuir imágenes cruentas de los conflictos bélicos sirio e iraquí, acompañadas de comentarios alentando la confrontación religiosa y la destrucción de Occidente y sus aliados.

Captación

La investigación ha constatado que los detenidos habían adquirido cierta capacidad de captación y adoctrinamiento dentro de su comunidad virtual. Sin embargo, a raíz de recientes operaciones policiales y ante el temor a ser detenidos, empezaron a adoptar medidas de seguridad en sus actividades y comunicaciones 'online'. Aunque desde ese momento sus movimientos virtuales descendieron, los investigadores averiguaron que los arrestados habían empezado a interactuar en el plano real con otros individuos para difundir su pensamiento radical.

Esta segunda investigación se ha desarrollado bajo la supervisión del Juzgado Central de Instrucción Número 3 y la coordinación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional.