Vox pide los datos de los trabajadores de los servicios contra la violencia machista en Andalucía

El portavoz de Vox en el Parlamento Andaluz, Alejandro Hernández. / EFE

La Junta cuestiona la petición al considerar que vulnera la ley, mientras desde el PSOE y Adelante Andalucía reprochan la «purga»

CECILIA CUERDOSevilla

El estupor se apoderó este viernes de la política andaluza al conocerse la iniciativa que Vox ha formalizado en el Parlamento autonómico. Amparándose en la petición de información para controlar al Ejecutivo andaluz, la formación de ultraderecha ha reclamado a la cámara andaluza que se requieran al Gobierno la identidad de todos los trabajadores de las unidades de valoración integral de la violencia de género.

Desde PSOE y Adelante Andalucía no dudaron en arremeter contra lo que consideran «listas negras» y una «purga» que retrotrae la lucha por los derechos de la mujer a 40 años atrás, aunque desde Ciudadanos, uno de los partidos del Gobierno andaluz, insistieron en que no cambiarán «ni un milímetro» su posición contra la violencia machista, al tiempo que apuntaron la dificultad de facilitar esa información por vulnerar la ley de protección de datos.

Según explicó el portavoz parlamentario de Vox, Alejandro Hernández, se trata de uno más de los requerimientos de información que su partido hará «para fiscalizar el destino de las ayudas y fondos recibidos en los últimos años» de la Junta de Andalucía.

En concreto, en este caso, la formación se interesa por conocer «la relación de esos trabajadores con nombres, apellidos, número de colegiados en sus respectivos colegios profesionales, si estuvieren dados de alta en ellos con la reseña de dichos colegios profesionales, y si no también, de todos los psicólogos, trabajadores sociales y médicos forenses que han integrado las Unidades de Valoración Integral de Violencia de Género; Equipos Psicosociales de los juzgados de Familia y equipos de menores en las ocho provincias de Andalucía, entre el año 2012 y 2019 completos», según consta en el documento presentado en la cámara andaluza el pasado 20 de febrero y adelantado este viernes por el diario 'ABC'.

Poco después, quien fuera candidato de la formación a la Junta y actualmente diputado, el juez Francisco Serrano, abundó en sus redes sociales sobre el objetivo de esa iniciativa, al cuestionar una vez más la capacitación de esos trabajadores para ejercer las labores de lucha contra la violencia de género, una materia que Vox ha cuestionado en numerosas ocasiones por considerarla «ideología de género» y que no ha ocultado que pretende derogar, según recoge su programa electoral en Andalucía. «Los jueces dictan sentencias en base a informes de profesionales no cualificados y altamente ideologizados y de los que depende la libertad de un acusado o el futuro de niño», indicó. La respuesta de las redes sociales no se hizo esperar y el 'hashtag' #ApuntaMiNombreVox, en defensa de esos trabajadores, se convirtió a media tarde en trending topic nacional.

Las críticas tampoco tardaron en llegar desde la oposición. La secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz, no ocultó su «estupor» ante la petición de estas «listas negras». Desde un acto con mujeres para condenar la brecha salarial, la expresidenta de la Junta de Andalucía apuntó que la propuesta sonaba a algo de «otros tiempos que pensé que nunca tendría que conocer». Es más, Díaz lamentó que Vox en realidad lo que pretende es «señalar» para que empiecen a «avergonzarse de lo que hacen» y a «ocultar a lo que se dedican» estos trabajadores que defienden la igualdad y «curran para proteger la vida» de las mujeres y niños víctimas de violencia machista.

«Hay una lluvia fina que está calando en la sociedad para que oculten lo que realmente hacen y acaben diciendo que se dedican a los servicios sociales», dijo, alertando acerca de que los partidos de la derecha y la extrema derecha sigan defendiendo discursos «retrógrados» de que hombres y mujeres «no somos iguales».

En un sentido similar, desde Adelante Andalucía, la confluencia de Podemos e IU, lamentaron que la ultraderecha «comience la persecución a quienes luchan» contra la violencia machista «con el beneplácito de PP y Ciudadanos», animando a que la respuesta el próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, «debe ser histórica».

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