Un guardia civil sitúa a Torra en una nave donde incautaron 10 millones de papeletas del 1-O «de la Generalitat»

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El testigo relata al tribunal la tensión en el registro en un almacén de Barcelona el 20 de septiembre de 2017 y la entrada y salida de «11 personas» con cajas los días previos

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

El nombre del presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha salido hoy por vez primera en la prueba testifical del juicio del 'procés' secesionista catalán. Ha sido durante la declaración de un guardia civil, que ha narrado las tres horas que tardó su equipo en salir de una nave donde incautaron abundante material electoral del referéndum ilegal, celebrado el 1 de octubre de 2017. La razón es que, en las puertas del almacén, se concentraron decenas de personas que bloquearon la salida para impedir que se llevaran las papeletas. Ha destacado que, incluso, dos personas de unos 60 años se abalanzaron ante las furgonetas.

Según ha relatado el testigo, el registro comenzó a las nueve de la mañana y se realizó con total normalidad, aunque empezó a sospechar que podía haber problemas para salir de allí, ya que una hora después comenzaron a llegar manifestantes con «carteles a favor del referéndum» y a vociferar «votaremos» o «dadnos las papeletas». El número de concentrados aumentó hasta las «200 o 300 personas», entre los que se detectó a una persona que dio consignas para bloquear la salida de los furgones policiales.

La comitiva judicial incautó casi 10 millones de papeletas y 6.000 sobres electorales con «toda la documentación necesaria para celebrar el referéndum» y constituir una mesa electoral que, según detectaron los agentes, «claramente procedía de la Generalitat».

Vigilancia externa

Fue en la nave 18 del polígono de Bigues i Riells (Barcelona), donde los agentes detectaron, a raíz de una labor de vigilancia previa al registro, la presencia de 11 personas, entre ellas tres diputados de Junts pel Sí y un dirigente de la plataforma Òmnium Cultural llamado Quim Torra, hoy presidente de la Generalitat.

Una información que consta en las diligencias de la causa, en las que reflejaron cómo los días previos al registro, había «personas que entraban y salían, algunas con alguna caja». Los agentes llegaron al polígono tras una labor de escuchas telefónicas al exdirector de Patrimonio Francesc Sutrias, que ofreció «en un lenguaje convenido» a la mano derecha de Oriol Junqueras, Josep María Jové, a una persona «que quería ayudar». Posteriormente, los agentes detectaron reuniones entre ambos con Pau Furriol, el responsable de las naves que fue finalmente detenido.