El globito

El globito
CHAPU APAOLAZA

En María José Montero, España descubrirá a su próxima princesa del pueblo. A la ministra de Hacienda le devolvieron los presupuestos y sonrió, y en ese momento de quiebra íntima o de cerrar una etapa, fue más bella que la Victoria de Samotracia. El destino ha querido que muriese la legislatura al mismo tiempo en que en mi jardín brotaba la dama de noche, que es el Chanel número cinco de la naturaleza. Todo lo que tiene que ver con las plantas tiene que ver con nosotros. En diciembre la dimos por muerta cuando comenzó a abandonar las hojas a la fuerza de la gravedad. Quedaron veinte. Yo mismo le hubiera hecho el masaje cardiorrespiratorio si hubiera podido, pero a cambio pasé los días acarreando su cadáver y su enorme tiesto, del sol al cobertizo donde dormía al resguardo de las heladas de Madrid que hieren como un insulto.Y aquí está, de nuevo, dando testimonio de la primavera que se viene. Sánchez en cambio no aguantó el invierno y cuando le aprobaron las enmiendas contra los presupuestos, salió del Hemiciclo mirando hacia abajo, como un torero fracasado, como un girasol en la oscuridad. Inspiraba hasta un punto de lástima. En el interior de Pedro Sánchez late un punto de misericordia. En el fondo, toda esa fortaleza casi suicida anida en un interior frágil. Salió en silencio del Congreso, con los hombros caídos, desgarbado quizás por primera vez en su vida. Quizás al llegar a casa y al vaivén de los bambús del jardín japonés de Moncloa, Sánchez calculara las posibilidades de que lo saquen de allí a él antes que a Franco de Cuelgamuros.

Sánchez está cansado. España está cansada, un poco 'Roomba' en la manera en la que recorre el espacio en círculos como los aspiradores, y algo 'tratrá'. Ya ni se escuchan las campanillas del gorro de la ministra Celáa-Arlequino los viernes en el consejo de Ministros. Ahora sale Carmen Calvo que mira con calma felina y se mueve de manera en que sus ojos siempre se mantienen a la misma altura como los guepardos cuando galopan. Calvo, que triangula la verdad como un topógrafo, vino a Madrid porque Madrid es el cielo. Al firmamento azul-de-Oxford-de-camisa-de-Pablo-Casado, al calor del mediodía solo se eleva el globito del poder que se le escapó a Pedro Sánchez. Un globo volando es un niño que llora. Ese globo multipartidista tenía la cara de Quim Torra, que ya es tener cara.

El Churchill de Blanes le dijo ayer a Alsina en una entrevista radiofónica que por encima de la Ley está la democracia, que es lo que dicen todos los tiranos. Se equivoca, Torra: por encima de la ley solo está mi dama de noche y el globito del poder de PDR. A Sánchez le han tumbado el gobierno sus socios, pero verá que no se está tan mal tumbado. Si se piensa bien, resistir está sobrevalorado.

Después de meses bailando el 'pole dance' de lo imprevisible, se nos ha metido la semana en la ciénaga de lo definitivo. Puede suceder que a convocatoria de elecciones termine por ser la única decisión del Gobierno que Sánchez no va a rectificar.

 

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