La generosa última voluntad de Anabel

Anabel Benítez sonríe a la cámara. En su voz ningún asomo de rencor. Sí algunos temblores por la pena de irse tan pronto de un mundo del que sabía disfrutar haciendo también más felices a quienes la rodeaban. Pero la mala suerte decidió cruzarse en su camino, en forma de un raro cáncer de ovarios de la que es, aún hoy, el único caso en España. Su situación vino a agravarse por la tardanza, un mes y medio, para realizarse un TAC que, finalmente, sirvió para comprobar que el tratamiento no estaba dando resultado y ya apenas quedaba tiempo de reacción.Anabel, consciente de todo y de las fatales consecuencias, pidió a su padre que la grabara un vídeo para despedirse, agradecer a unos y a otros por el tiempo compartido, y pedir más medios e inversión en la investigación del cáncer.Dos semanas después de grabar el vídeo, falleció.Seguía así el trágico destino de su madre, fallecida 7 años antes de leucemia.