«Europa es la mejor red de seguridad cuando llegan los grandes problemas»

Francisco Fonseca visitó la semana pasada Bilbao para participar en el XXV aniversario de la Agencia de Seguridad Laboral./L.A. GÓMEZ
Francisco Fonseca visitó la semana pasada Bilbao para participar en el XXV aniversario de la Agencia de Seguridad Laboral. / L.A. GÓMEZ

Ve con optimismo los resultados electorales del 26-M porque la gente se ha dado cuenta de cómo la UE «influye en nuestro día a día hasta extremos insospechados»

ADOLFO LORENTE

Es el encargado de 'vender' el relato europeo en España, de explicar por qué fuera de la UE siempre es invierno. Francisco Fonseca lleva toda una vida trabajando en el proyecto comunitario y, desde julio de 2018, es el máximo responsable de la Comisión Europea en Madrid.

- ¿Qué sensaciones le han dejado las elecciones europeas?

- Un sentimiento bastante optimista. Hemos roto la tendencia decreciente aumentando la participación a nivel global hasta el 51%. Y en España, 15 puntos. No es casual, es algo estructural. La gente se ha dado cuenta de la relevancia del Parlamento Europeo, de cómo influye en nuestra vida cotidiana hasta extremos insospechados en temas tan importantes como ha sido, por ejemplo, la legislación hipotecaria.

- ¿El 'brexit' ha pasado de ser el gran temor a erigirse en el gran aliado del proyecto europeo?

- Sí, ha ayudado. Estos resultados demuestran que dentro de la UE se está mucho mejor y que fuera, como decía Felipe González, siempre hace más frío. Europa es la mejor válvula de escape, la mejor red de seguridad cuando llegan los grandes problemas. Juntos somos mucho más fuertes. Además, vemos con alivio que la emergencia de las fuerzas populistas está bajo control.

- Pero uno analiza país por país y observa que en Francia e Italia han ganado, que en Polonia y Hungría han arrasado... El caballo de Troya sigue muy vivo.

- Han sacado algún diputado más, pero tienen el 20% exacto del hemiciclo. La situación está controlada. No tenemos por qué tener ninguna precaución o poner un cordón sanitario a fuerzas políticas del signo que sean que han respetado las reglas del juego y reflejan la voluntad popular. Al contrario. Creo que es una gran prueba de madurez para la democracia europea.

- ¿Por qué los líderes políticos españoles siguen sin creerse Europa? ¿Por qué, a diferencia de lo que sucede en el resto de potencias, son incapaces de dedicar ni cinco minutos a la agenda comunitaria durante la campaña electoral?

- Creo que en todos los partidos hay gente muy formada en temas europeos, que conocen perfectamente lo que significa Bruselas y cómo moverse en la Unión Europea. Y el hecho de que Pedro Sánchez sea la cabeza de la socialdemocracia en Europa va a ayudar en este sentido.

- España, sobre todo a raíz de la gran recesión, lleva muchos años fuera del centro de poder de la UE pese a ser la cuarta potencia del euro. Es algo incluso reconocido por el resto de países. ¿Por qué?

- Hemos tenido tres presidentes del Parlamento Europeo, a Javier Solana como alto representante para la política exterior, a Joaquín Almunia como vicepresidente político de la Comisión Barroso y, curiosamente, Miguel Arias Cañete se ha convertido en alguien del círculo íntimo del poder en Bruselas. Yo no diría que no hemos tenido grandes puestos.

«Deriva populista en Italia»

- Pero comisarios tienen todos los países, eso viene de serie. Pero hay cinco grandes puestos (presidencia de la Comisión, del Consejo, del Parlamento, la Alta Representación y el BCE) y España ni siquiera ha estado en las quinielas durante los últimos años.

- Bueno, ahora tenemos la vicepresidencia del BCE con Luis de Guindos, la vicepresidencia del Banco Europeo de Inversiones, a Nadia Calviño como presidenta del comité de ministros del Banco Europeo de Desarrollo... Esa situación se está corrigiendo.

- El presidente Juncker, sobre todo tras el Brexit, hizo un llamamiento a Madrid para que diera un paso al frente y se involucrara mucho más en los grandes temas comunitarios. ¿España está de vuelta?

- Sí. Con el estallido de la crisis, los gobernantes tuvieron que dedicar gran parte de los esfuerzos a evitar un rescate como sufrieron otros países. Con sufrimiento, pero se hizo bien. Y, ahora, con el Brexit y la deriva populista en Italia, España tiene una oportunidad excelente. Se habla incluso de un nuevo G-3.

- Un G-3 europeo con Alemania y Francia son palabras mayores...

- Es verdad que todo está dominado por la pareja francoalemana, pero como se dice en derecho penal, necesita cooperadores necesarios. Insisto, el momento es idóneo y España debe aprovecharlo.

- Y desde un punto de vista realista, ¿a qué puede aspirar España?

- Las especulaciones son muy peligrosas. España ni siquiera ha decidido a quién propondrá como comisario, pero hay potencial para tener un gran puesto. Pero más allá del relumbrón del puesto, yo creo que es mejor que España tenga a alguien con mando en plaza.