Feijóo recupera el Gobierno de coalición PP-PSOE que planteó Rajoy en 2015

Núñez Feijóo, este jueves, en rueda de prensa en Santiago de Compostela. /Lavandeira Jr. / EFE
Núñez Feijóo, este jueves, en rueda de prensa en Santiago de Compostela. / Lavandeira Jr. / EFE

La dirección de Casado advierte de que Sánchez ha roto «los diques de la defensa constitucional» y se centra en sumar fuerzas en la derecha

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Días antes de las elecciones del 20 de diciembre de 2015, la mayoría absoluta perdida de antemano y el bipartidismo en crisis, el equipo de campaña de Mariano Rajoy llegó a plantear abiertamente la posibilidad de un Ejecutivo de coalición con el PSOE. Pero la idea apenas tomó forma. Pedro Sánchez acabaría popularizando el 'no es no' y cerrando la puerta al diálogo con los populares sobre la gobernabilidad del país. Cuatro años después de aquello, con los puentes rotos entre los socialistas y Podemos y la política de nuevo bloqueada, Alberto Núñez Feijóo recupera la propuesta y ve en la alianza una salida para el callejón.

Si Pedro Sánchez entiende que con Pablo Iglesias no puede avanzar, el presidente gallego invita al líder de los socialistas a mirar al resto del hemiciclo y levantar el teléfono del PP. «Yo llamaría y diría: mire, le propongo a usted una coalición de gobierno o, si no lo quiere conmigo, le propongo un pacto de legislatura», apostó este jueves en Onda Cero tras haberlo avanzado en una entrevista en La Voz de Galicia. Pero en las filas populares, incluso los defensores de un entendimiento con el PSOE, descartan que ese escenario sea realista. «Política ficción».

Fuentes conservadoras subrayan que ni tan siquiera en las ocasiones en las que Sánchez ha pedido la abstención de PP y Ciudadanos ha acompañado la solicitud de una propuesta de diálogo en firme, algo que, recuerdan, siempre estuvo dispuesto a hacer Rajoy. El presidente de los populares vascos, Alfonso Alonso, cree, de hecho, que no ha habido «voluntad» en el jefe del Ejecutivo de llegar a acuerdos e interpreta, incluso, como un gesto de hostilidad que los socialistas se hicieran con el Gobierno foral cuando precisaban la abstención de EH Bildu y Navarra Suma había ganado las elecciones.

Alonso es uno de los dirigentes que siempre ha defendido los puentes entre PSOE y PP, dos formaciones que, a su juicio, deberían «pactar el país y disputar el Gobierno». En esta línea, Núñez Feijóo ya sugirió en julio, tras el fracaso de la investidura, que los populares podrían estudiar una oferta «seria» del PSOE -negociar, por ejemplo, algunas reformas como la de la ley electoral para que gobierne la lista más votada- a cambio de la abstención. Pero tampoco aquello movió nada. Casado, además, cerró esa puerta días después: «No es posible con Pedro Sánchez».

La coherencia

El líder de los populares enterró el 30 de julio la abstención con el argumento de que sería «traicionar» al electorado y las ideas del PP. Sumó Navarra a la lista de razones y la situó en primera posición. Desde entonces nada ha cambiado. El bloqueo entre PSOE y Podemos ha hecho que proliferen las teorías sobre si Sánchez confía en que el partido de Casado acabe facilitando la investidura tras unos segundos comicios. «Puede que él esté en eso, pero aquí », replica un representante de la formación conservadora.

Varios cargos consultados, en la dirección y en los territorios, coinciden en que Podemos será quien deba responder, en primer lugar, tras los comicios. Y, después, creen que las miradas girarán hacia Ciudadanos. Ninguno ve a Casado, que llegó a situar a Sánchez como aliado del «golpismo» y de quienes tienen las «manos manchadas de sangre», por la labor de entrar en la fórmula. No, desde la óptica de septiembre.

El presidente del PP está más volcado en la unión de fuerzas en la derecha que en la partida de la investidura. En ese terreno, los populares organizaron hoy unas jornadas -«Españoles por lo común»- que contaron con la exlíder de UpyD, Rosa Díez, como ponente, y la asistencia del fundador de Vox Alejo Vidal-Quadras o el diputado de Ciudadanos Roberto Hernández. «Espero más gente -trasladó Casado- que se sume a este proyecto de reivindicación nacional». Abogó por frenar la «desnacionalización de España».

Los populares tratan de generar un clima propicio para su España Suma, la coalición que han ofrecido a Ciudadanos, su primer peldaño en la refundición de la derecha, que no es más que intentar que el PP vuelva a aunar todo el espacio desde el extremo hasta el centro. De momento, les sirve como apelación al voto útil para superar los efectos de la fragmentación y dar la batalla frente a Sánchez, a quien hoy acusaron de «romper los diques de la defensa constitucional».