Esquerra se queda sola al plantear un gobierno de unidad soberanista

El portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), Gabriel Rufián./efe
El portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), Gabriel Rufián. / efe

Los independentistas siguen mostrando en público sus diferencias sobre cómo responder a la sentencia del Supremo contra el 'procés'

CRISTIAN REINOBarcelona

La escena política catalana se ha convertido en una lluvia continua de ideas independentistas sobre cómo responder a la sentencia del Supremo contra los líderes del 'procés', prevista para la primera quincena de octubre. Pero a pesar del goteo diario de propuestas, las fuerzas secesionistas siguen sin ponerse de acuerdo, más allá de convenir en que habrá una respuesta social en forma de movilizaciones y una reacción institucional.

Esta es la que enfrenta a los partidos soberanistas y la que hace aflorar la división en el movimiento. ERC ha vuelto este lunes a poner sobre la mesa la sugerencia lanzada días atrás por el presidente de la Cámara catalana de formar un gobierno de concentración entre todas las fuerzas favorables a la autodeterminación. Esquerra emplazó a sus socios de JxCat, así como a los comunes y a la CUP a unirse en un ejecutivo catalán transversal que permitiría una respuesta más amplia al fallo judicial. Entre las cuatro fuerzas, suman 80 de los 135 diputados de la Cámara catalana. El objetivo de los republicanos con el gobierno de concentración sería presionar al Ejecutivo central a sentarse en una mesa para buscar una salida al pleito catalán.

La propuesta de ERC, en cualquier caso, cayó en saco roto. Catalunya en Comú y la CUP se desmarcaron de inmediato. Para los comunes se trata de una medida electoralista. A su juicio, los independentistas lo que tendrían que hacer es «autocrítica» y no «disfrazar» el «fracaso» del Gobierno de Torra. Los anticapitalistas, por su parte, afirmaron que nunca entrarán en un ejecutivo de corte autonomista. «Esa no es una respuesta política a la sentencia», dijeron en la CUP. La negativa de las dos formaciones de la izquierda soberanista al gobierno de unidad soberanista era previsible.

Pero en cambio no lo era tanto que JxCat desdeñara la idea, ya que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, aseguró en vísperas de la Diada que si el independentismo logra «marcar un horizonte común», «parece lógico un gobierno de concentración». «No entraremos en un debate que no existe», afirmó hoy la diputada nacionalista Elsa Artadi. Los postconvergentes cargaron contra los republicanos por estar continuamente aireando fórmulas para reaccionar a la sentencia como si se tratara de una «subasta» pública. Reclamaron además prudencia y discreción a sus socios. El debate público sobre propuestas «no ayuda al trabajo interno de tejer complicidades», según JxCat.

La guerra entre los dos principales actores del independentismo no cesa ni un día. El pasado fin de semana, Toni Comín, desde Waterloo, cargó contra Oriol Junqueras por reiterar que tras la declaración unilateral de independencia decidió quedarse en Cataluña por responsabilidad, que es lo mismo que acusar a Puigdemont de irresponsable por huir a Bruselas.

Torra no quiere elecciones

La intención del jefe del Ejecutivo catalán es tratar de alargar lo máximo la legislatura catalana dado que JxCat se encuentra en un momento muy delicado, según las encuestas. A diferencia de Esquerra, que el domingo reforzó su nueva ejecutiva con un amplio aval de la militancia y da señales de estar mejor preparada para los comicios en Cataluña. La propuesta de un gobierno de concentración, a pesar de no contar con apoyos, aleja la insistencia de los republicanos de llamar a los catalanes a las urnas en unos comicios autonómicos como respuesta a la sentencia.

El previsible adelanto electoral en España dificulta, además, los movimientos a nivel autonómico. No obstante, Torra podría verse forzado a convocar elecciones autonómicas si es condenado a una pena de inhabilitación en el juicio por los lazos amarillos que se celebra la semana que viene.

Desde la oposición hace tiempo que piden elecciones en Cataluña. El PSC lo hizo la semana pasada, mientras que el PP propuso hoy0 a los socialistas y a Ciudadanos que impulsen una moción de censura contra Torra. «No podemos estar pasivos viendo si cumple sus amenazas de insurrección», dijeron los populares. El PSC replicó que las mociones se presentan cuando se pueden ganar.