Amazon sin competencia

La investigación abierta por la Comisión Europea ha de ceñirse a la potestad sancionadora de la UE

La Comisión Europea ha resuelto abrir una investigación a Amazon sobre el uso que podría venir haciendo de los datos que dispone de las empresas que recurren a sus servicios, después de ocho meses de indagaciones preliminares. Acción simultánea a las pesquisas que vienen desarrollando distintos países, cuyas compañías han podido verse afectadas por una eventual conversión de los lazos comerciales que mantienen con la plataforma global de venta online como fuente privilegiada de conocimiento sobre el mercado, y de competencia con sus propios clientes. Amazon no solo se encuentra en condiciones de acceder a un volumen descomunal de información sobre infinidad de sectores, y de primar o penalizar la presencia online de las empresas en competencia. Cuenta con una capacidad inmensa para procesar e interpretar esa información, y con todas las posibilidades operativas y financieras para desarrollar iniciativas empresariales que hagan de su posición de dominio en la distribución un poder monopolístico inconmensurable. En realidad a Amazon no le haría falta generar producto propio compitiendo deslealmente con las firmas que le brindan datos para comercializar el suyo. A la plataforma radicada en Seattle le bastaría con encauzar toda la información de que dispone en la revisión permanente de las cláusulas contractuales, los protocolos de relación y las pautas de trabajo que le vinculan a las empresas que, según la comisaria Margrethe Vestager, podrían verse perjudicadas por Amazon. De manera que, tanto desde el punto de vista legal como en lo que respecta a una supervisión viable, la Comisión Europea está obligada a centrar sus esfuerzos en la identificación de aquellas prácticas que vulneren de manera directa los principios de la libre competencia mediante un uso ilegítimo de la posición de dominio en la venta online. Vulneración que se certifica sin ningún género de duda cuando al final los perjudicados son los consumidores o usuarios en la calidad, el precio o la entrega a tiempo de los productos que adquieren o desean adquirir. Pero la comisaria de la Competencia actual, o la persona que la sustituya en la Comisión presidida por Von Der Leyen, deberá ceñirse a la potestad sancionadora de la UE en materia de competencia y gestión de datos, sin pretender el diseño de un marco normativo resistente a los cambios que el big data introduce en el ámbito económico.