El fiscal pide prisión para dos de los investigados por la paliza a una joven en un pub de Murcia

Una reportera en la puerta del pub donde fue la agresión./
Una reportera en la puerta del pub donde fue la agresión.

En los últimos días fueron detenidas otras cuatro personas por la brutal agresión del pasado domingo en una zona de copas

JORGE GARCÍA BADÍA / ALICIA NEGREmurcia

La Fiscalía ha pedido prisión provisional para dos de los tres jóvenes que pasaron este jueves a disposición judicial, en el marco de la investigación por la brutal paliza recibida en la madrugada del domingo por una chica en una céntrica zona de copas del centro de Murcia.

El Ministerio Público solicita cárcel, como medida cautelar, para los dos chicos. La otra joven que declaró este martes ante la juez, titular del juzgado número 5 de Murcia en funciones de guardia, podría quedar en libertad. Todos son de nacionalidad española y con edades comprendidas entre los 39 y los 18 años.

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La instructora ha incoado diligencias previas por un delito contra los derechos fundamentales y las libertades públicas en concurso con un delito de lesiones graves. Por su parte, el abogado de la víctima, Pedro López Graña, ha solicitado al juez prisión provisional para estos tres imputados, y medidas cautelares subsidiarias como órdenes de alojamiento.

En total, y por el momento, son siete los investigados, ya que hay otros cuatro sospechosos que también fueron detenidos pero que ya se encuentran en libertad, a la espera de ser llamados para declarar en sede judicial.

La víctima, de 20 años, resultó herida con rasguños y un diente roto a manos de una decena de encapuchados pertenecientes presuntamente a un grupo de extrema izquierda. La agredida identificó a alguno de sus atacantes, aunque se desconoce si lo hizo al reconocerlos en el momento de la agresión o si los conocía previamente.

La agresión podría deberse a rencillas políticas, según fuentes de la Policía Nacional, que afirmaron que a los detenidos se les acusa de los delitos de lesiones y contra los derechos fundamentales

Uno de los detenidos estaba en la lista de Ganar-IU Cehegín

El número 9 de la candidatura de Ganar-IU en Cehegín en las últimas elecciones municipales, Alejandro Espín Sogo, está entre los detenidos por la Policía Nacional como presuntos autores de la paliza a una joven a las puertas del local Boca del Lobo en Murcia. Así lo confirmó a 'La Verdad' el coordinador local, José Santos Abril, que sin embargo niega que haya sido militante de su formación política, aunque sí estaba en la lista de confluencias presentada en los comicios locales.

Desde IU Cehegín muestran su "total y absoluta repulsa a los hechos producidos este fin de semana en las puertas de un pub en Murcia, en donde una chica fue agredida por un grupo de encapuchados".

"Nada tenemos que ver con la actitud individual de alguien que está totalmente desvinculado de nuestro partido y en el que nunca estuvo militando. Esta persona no representa ni la esencia, ni los valores de IU-Cehegín, ni por supuesto su comportamiento es compartido, por la muchas personas que forman y han formado parte de nuestras siglas a lo largo de nuestra historia".

A la joven que fue brutalmente asaltada en la madrugada del domingo por una docena de encapuchados, a las puertas de un local de Murcia, se la comen los nervios. A sus 19 años, la chica afirma estar atemorizada y opta por mantenerse alejada de su teléfono móvil, que no para de vibrar. «Me pegaron porque llevaba una bandera de España en una pulsera; solo por eso», remarca en declaraciones a 'La Verdad' esta estudiante de estética. Asegura sentirse «patriota» y «española», pero rechaza rotundamente estar vinculada a grupos de la extrema derecha.

La agresión se produjo pasada la medianoche del sábado a las puertas del conocido local heavy La Boca del Lobo, en el barrio de Santa Eulalia. La paliza quedó registrada por las cámaras de seguridad del propio bar y además el dueño de una tienda de la zona la filmó con su teléfono móvil. En las imágenes, un grupo de encapuchados se abalanza y golpea sin piedad a la joven, que en ese momento estaba apurando un pitillo. La primera en 'abrir fuego' es una chica, que le pega una patada. La víctima se revuelve y se lanza a por la agresora tirándola al suelo. Es en ese momento cuando el resto de jóvenes, la mayoría con los rostros ocultos, le propinan múltiples patadas y puñetazos, además de dedicarle todo tipo de insultos.

Fuentes próximas a la investigación encuadraron esta brutal paliza en los enfrentamientos, habituales en la capital, entre grupos de jóvenes vinculados a la extrema izquierda contra otros de extrema derecha. Estos incidentes violentos se remontan años atrás. En apariencia, la estética de la víctima podría equipararse a la de grupos ultras de derechas y, de hecho, ella explicó a 'La Verdad' que el detonante de la agresión fue una pulsera con una bandera nacional. Sin embargo, fuentes policiales descartaron que ese fuera el desencadenante de la paliza y apuntaron a que pudo haber un enfrentamiento previo.

La joven acudió esa noche al local de la zona de las tascas, en el que ya había estado otras veces jugando al futbolín y tomando unas copas con amigos. Según su versión, iba acompañada de un chico y una chica y en un momento dado salió a la calle a fumar un cigarrillo. Se encontraba dando las últimas caladas cuando vio pasar a un grupo de jóvenes, al parecer 'sharperos' -de ideología de extrema izquierda- y, según asegura, no llegó a cruzar palabra ni se produjo provocación alguna.

«Iban como buscando una presa», explicó a través del letrado Pedro López Graña, que se ha hecho cargo de su representación. Mientras recibía golpes, la chica pudo ver los rostros de algunos de sus agresores, a los que identificó posteriormente. Insistió en que no había tenido contacto previo con ellos.

Fuentes próximas a la investigación aseguraron, sin embargo, que la agresión se debió a cuestiones de orientación ideológica y política. El grupo de extrema derecha Lo Nuestro, que se presenta en su perfil de Facebook como «asociación identitaria que pretende auxiliar a los españoles», colgó ayer un comunicado mostrando su apoyo a la víctima. «La joven agredida, simpatizante de nuestro colectivo, ha sido el objetivo perfecto de una turba de cobardes que estaban esperando para 'cazarla' en la puerta del local que sabían que frecuentaba». Este colectivo calificó de «cobarde» la agresión, cuya única motivación fue «el odio ideológico». También manifestaron que los supuestos miembros del grupo que apaleó a la joven son «conocidos antifascistas murcianos». A consecuencia de la paliza, la joven fue atendida en un centro de salud, donde le hicieron un parte de lesiones. Su rostro estaba marcado por los moretones y en el abdomen también presentaba lesiones leves. Su letrado asegura que tendrá que someterse en los próximos días a algunas pruebas médicas para descartar problemas neurológicos.

Redada en Revólver

Las dos primeras detenciones se produjeron en la sala Revólver sobre las 21 horas del domingo. «Entraron un grupo de diez personas con la cabeza tapada; solo se les veían los ojos», explicó una trabajadora. «Supusimos que iban buscando a alguien de la pandilla de la chica a la que habían agredido», añadió. De forma que los empleados del local -que está en la zona de tascas, al igual que la Boca del Lobo-, telefonearon de inmediato a la Policía Nacional.

El grupo de encapuchados se percató de que habían sido alertadas las Fuerzas del Orden Público y se marchó. «En cuanto vieron llegar a los policías se dispersaron por la calle», señaló una testigo. Sin embargo, dos de los supuestos miembros de este grupo de extrema izquierda fueron detenidos por unos agentes. Se trata de dos jóvenes, naturales de Cehegín y Madrid, de 22 años y 19 años. Durante la jornada de ayer se produjeron cuatro nuevos arrestos: tres jóvenes y una joven.

«Nosotros vendemos cerveza»

El propietario de La Boca del Lobo, Juan Ramón, quiso aclarar ayer el motivo por el que en las grabaciones aparece un trabajador del local presenciando impasible la agresión: «No es personal de seguridad, sino un camarero y todo ocurrió en la calle». En un comunicado agregó que «el empleado se encontraba controlando el acceso cuando sucedieron los hechos y atendió a la joven una vez concluida la agresión».

También precisó que la víctima «no es cliente habitual», y que el bar es «apolítico» porque desde 1992 apuesta por la cultura del rock y el heavy. «En ningún aspecto apoya o acoge estos comportamientos extremistas y violentos, ni a miembros ni partidarios de los mismos», añadió. Al margen de ello, señaló que la paliza se desencadenó porque «ella llevaba una bandera de España», y acto seguido se mostró dispuesto a colaborar con la investigación: «Nosotros vendemos cerveza, no ideas».

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