Maroto: «El PSOE sabe que la única salida es la abstención»

Javier Maroto posa en los soportales de la Plaza de España de Vitoria./
Javier Maroto posa en los soportales de la Plaza de España de Vitoria.

El vicesecretario de Acción Sectorial del PP ve "difícil" el aucerdo con PNV por su "extremismo"

MIGUEL VILLAMERIELvitoria

Aunque no está en primera línea de las negociaciones para la investidura, Javier Maroto (Vitoria, 1972) conoce de primera mano la estrategia de Mariano Rajoy para conseguir formar gobierno, ya que es miembro de la ejecutiva nacional del PP. Por el momento, los populares no han conseguido ningún apoyo para asegurarse la investidura y ya han recibido algunos portazos similares a los que les dieron tras el 20-D, pero el vicesecretario de Sectorial del PP considera que las posturas se irán modulando con el paso de los días. «Cualquier alternativa pasa por un gobierno del PP y todos se comprometieron a evitar unas terceras elecciones, así que...».

Al segundo intento, ¿gobernará Rajoy?

La gran diferencia de estas elecciones con respecto a las del 20-D es que entonces existía la opción de que gobernara el PP o de que lo hiciera el PSOE apoyado por Ciudadanos y Podemos. De hecho, esa fue la razón por la que estuvieron cuatro meses mareando la perdiz. Después del 26 de junio, esa segunda posibilidad ya no existe. Tanto el PSOE como Podemos y Ciudadanos han reconocido que estarán en la oposición, por lo que el único gobierno posible es del PP. Todo el mundo lo ha reconocido así y todos prometieron en campaña que no habría terceras elecciones por lo que, si cumplen su palabra, habrá ejecutivo antes de agosto.

¿Con qué apoyos gobernaría el PP? ¿O pretende hacerlo en solitario?

Vamos a tratar de llevar a cabo un proceso de negociación lo más amplio posible. Lo mejor sería un ejecutivo fuerte, estable y con una mayoría amplia. Para nosotros lo idóneo sería un gobierno que incluya a PP, PSOE y Ciudadanos. Pero no vale con que lo quiera el PP, también tienen que quererlo los demás. Hay un abanico de posibilidades desde esa primera opción, que sería la más sólida, hasta un ejecutivo en minoría donde se vayan sacando los temas con acuerdos puntuales.

¿Para cuándo calcula que podría celebrarse una investidura?

Depende de cómo transcurran las negociaciones. Rajoy opina que puede haber gobierno antes de agosto, y esa es la previsión que manejamos.

No parece que el resto de los partidos estén muy por la labor de facilitarle las cosas a su partido...

La nueva política ya no es la de los nuevos partidos, sino la de los nuevos partidos que entiendan que hay que pactar entre diferentes. Hoy todos los acuerdos necesitan de puntos de vista diferentes y de partidos distintos que dejen algo de su planteamiento inicial para tratar de consensuar con los demás. Así está ocurriendo en otros países de Europa.

Habrá quien diga que Rajoy utiliza ese discurso ahora que está obligado a negociar, pero que no lo hizo cuando tuvo mayoría absoluta...

Hay que hacer autocrítica de la actuación del Gobierno con mayoría absoluta, aunque la situación era tan difícil que se vio obligado a actuar rápido para evitar un rescate. Si se hubieran ampliado los plazos de negociación en algunas cuestiones económicas o laborales, quizá habríamos llegado demasiado tarde. Pero reconocemos que a veces lo rápido no es sinónimo de consensuado.

¿Le sorprendió el buen resultado que obtuvo el PP, al que ninguna encuesta daba 137 escaños?

Me sorprendió porque no estaba previsto en las encuestas, aunque en los días previos a las elecciones sí noté en la calle que la mayoría de este país es gente moderada. Había una percepción de que el extremismo podía llegar a gobernar y eso hizo que mucho voto moderado se concentrara en el PP. ¿Por qué? Por el propio interés de los votantes, porque somos el partido que mejor defiende los intereses de las personas moderadas.

Pero siguen lejos de la mayoría absoluta y por el momento ningún otro partido les apoya.

Ninguno de esos partidos reconoce la posibilidad de un gobierno que no sea del PP, así que, si deciden bloquearlo, tendrán que explicar que vamos a terceras elecciones. España no está para unas terceras elecciones, y ellos lo saben.

¿Lograr la abstención del PSOE es el gran objetivo de Rajoy?

Hay dos razones para ello. La primera es que solo con Ciudadanos no sumamos. Por otro lado, el PSOE gobierna en algunas comunidades autónomas que tendrán un papel relevante en las reformas que se abordarán en los próximos años, como la de la financiación autonómica. ¿Se puede debatir ese tema con un PSOE autoexcluido? Yo creo que no. Y, como esa reforma, otras tantas: la educativa, la electoral... Necesitamos construir una mayoría amplia que permita que debates controvertidos se conviertan en consensuados. (Más información en Diariovasco.com)