La sucesión de elecciones le cuesta 8 euros a cada catalán

Una urna en un colegio de Barcelona./
Una urna en un colegio de Barcelona.

El presupuesto de la Generalitat para las cuatro citas autonómicas -incluida la del próximo marzo- supone 58,5 millones, lo que recauda Cataluña en tasas públicas

JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

A la Generalitat de Cataluña no le saldrá gratis la previsible nueva convocatoria de Elecciones al Parlament, previsiblemente el próximo mes de marzo. A cada uno de los siete millones y medio de catalanes censados en la Comunidad Autónoma, tampoco. El gasto que supondrá esta inminente cita con las urnas sumará casi 16 millones de euros, a las diferentes partidas abonadas desde 2010. En total, unos 58,5 millones de euros que, divididos entre la población catalana -incluidos los menores de 18 años- implica un pago aproximado de 7,8 euros por persona. Fundamentalmente, se trata de costes relacionados con la organización de los colegios, campañas de información, retribución a los trabajadores (policías, funcionarios, etc.) y envío de correo.

Se trata de los cálculos extraídos de las partidas destinadas por el Govern de Cataluña ante las elecciones autonómicas celebradas en 2010, 2012, 2015 y, finalmente, en 2016. En la convocatoria de hace cinco años, el gasto habría supuesto unos 10,8 millones de euros. Dos años después, cuando el presidente Artur Mas decidió abrir una nueva convocatoria tras el rechazo del Gobierno de Mariano Rajoy a negociar un nuevo sistema fiscal -similar al del País Vasco y Navarra-, y la Comunidad se dejó 15,9 millones. Fue casi un tercio más de la cuantía dispensada en la cita anterior, debido a que, con un cambio de la normativa en la mano, los envíos electorales por correo ya no eran gratuitos, como hasta entonces. Esta cifra sería similar a la que la Generalitat destinó el pasado 27 de septiembre para las terceras elecciones autonómicas. Y rondaría esa cifra, si se vuelven a celebrar en el próximo mes de marzo.

Los casi 60 millones de euros que Cataluña ha destinado a las diferentes convocatorias electorales es similar a lo que la propia Generalitat tenía previsto recaudar a través de tasas públicas, según consta en la Ley de Presupuestos de 2015. En esta partida se encuentran los pagos que realizan los ciudadanos, por ejemplo, por obtener títulos académicos, autorizaciones, registros, procesos de oposiciones de funcionarios, etc. Es también una cifra parecida a lo que Cataluña recauda en un año a través de multas, como las de tráfico, una competencia transferida a la Generalitat.

Si a los 58,5 millones de euros de las cuatro elecciones autonómicas se le suman otros ocho millones de euros que se abonaron para organizar la consulta independentista del 9 de noviembre de 2014, el importe presupuestario para votaciones ascendería a 66,5 millones de euros. A ello hay que sumar los los 10 millones que, aproximadamente, reciben los partidos con representación en el Parlament en concepto de subvenciones electorales; es decir, 30 desde 2010.

En el caso de las elecciones generales a Cortes que tuvieron lugar el pasado 20 de diciembre, el importe que el Estado necesitó para cubrir los gastos superó los 160 millones de euros que, divididos entre los 45 millones de españoles, supondría alrededor de 3,5 euros por persona.

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