Peugeot Rifter Long, la alternativa a los SUV por espacio interior y versatilidad

Versión Long con tres filas de asientos individuales para albergar a siete adultos y con fácil acceso. :: POLO/
Versión Long con tres filas de asientos individuales para albergar a siete adultos y con fácil acceso. :: POLO

Llega con un motor gasolina de 110 CV y dos diésel de 100 y 130 y con consumos que van desde 4,8 a 6,9 litros

JOSÉ ANTONIO POLO LEÓN.

Cuando los monovolúmenes tuvieron su auge se debió, entre otros motivos, a que el puesto de conducción está situado a mayor altura que los turismos, por lo que el conductor domina mejor la situación. Luego llegó la boga de los SUV, los todocaminos, en parte con el mismo argumento.

Pues bien, el nuevo Peugeot Rifter Long (de 24.100 a 31.700 euros), que está homologado como turismo y no como comercial, unifica ambos segmentos. Por un lado el conductor está a buena altura, el interior tiene espacio por doquier, hay siete asientos individuales y extraíbles, el acceso es de lo más cómodo gracias a las puertas de corredera, el frontal es alto lo que imprime carácter, la altura libre al suelo de 18 centímetros le permite rodar por malos caminos, la opción de Grip Control (entre 370 y 540 euros) ayuda cuando la adherencia es precaria y además permite circular sin cadenas cuando son obligatorias y hay protecciones tanto el frontal como en la zaga.

El Rifter es un turismo polivalente que puede convertirse en compañero de aventuras, de ocio, herramienta de trabajo del autónomo y vehículo familiar el fin de semana. Se fabrica en Vigo, la versión Long es 35 centímetros más largo (4,75 metros) que el standard, pudiendo transportar objetos de hasta 3,05 metros de longitud (una tabla de surf o una escalera) gracias a que el asiento del copiloto se abate hacia adelante.

El puesto de conducción está más alto que en un turismo y su precio oscila entre 19.500 y 31.700 euros

La accesibilidad es muy fácil, no ya por las puertas de corredera, sino porque la luneta trasera se abre conjunta o independientemente del portón, muy útil cuando no hay espacio detrás. El maletero con las siete plazas es de 322 litros, a los que habría que sumar los 14 litros de un arco flotante traslúcido y los 18 litros de armarios encima de los asientos, como en los aviones. Con cinco plazas el maletero sube a 1.050 litros.

Los propulsores son turbo con intercooler, un gasolina 1.2 PureTech de tres cilindros y 110 CV que consume 6,9 litros; y dos diésel 1.5 BlueHDi, uno con 100 CV y cambio de cinco marchas, consumo de 4,9 litros y el de 130 CV que con el cambio manual de seis marchas consume 5 litros y el automático de ocho velocidades gasta 4,8 litros.

Su nivel de equipación lo asemeja a un turismo. El básico Access incluye climatizador, aviso cambio involuntario de carril, lectura límites de velocidad, frenado automático de emergencia, control velocidad de crucero, sensor de luces, radio con USB y Bluetooth, neumáticos 215/65 x 16'' y avisador de fatiga.

El Active añade detector trasero de obstáculos, portaobjetos en techo de cabina, pantalla táctil de 8 pulgadas, conectividad del móvil a la pantalla y antinieblas.

El nivel Allure suma sensor de lluvia, climatizador bizona, freno de estacionamiento electromecánico, volante de cuero, retrovisores abatibles eléctricamente, llantas de aluminio, reposabrazos delanteros, guardaobjetos en consola central y bajo segunda fila de asientos.

El GT Line añade cambio automático luz larga/corta, cristales oscurecidos, llantas de 17'', neumáticos 215/60, acceso y arranque manos libres.