El voluntariado emeritense reclama gente más joven

Celebración de los voluntarios en el centro de ocio el Economato. :: brígido/
Celebración de los voluntarios en el centro de ocio el Economato. :: brígido

La presidenta de la plataforma de Mérida, Marisol Pérez, insiste en que el voluntariado requiere «compromiso y responsabilidad»

M. Ángeles Morcillo
M. ÁNGELES MORCILLOMérida

Jorge González Maza, de Down Mérida, es el ganador del concurso de postales navideñas organizado por la Plataforma del Voluntariado de Mérida. Ayer fue proclamado como tal y como regalo se le hizo entrega de un libro de uno de sus grandes ídolos literarios, Harry Potter. También tendrá el honor de que su postal sea con la que desde la Plataforma se felicite las fiestas a todas las asociaciones y colectivos de la ciudad. Aparte, a Down Mérida se le dotó con 100 euros.

Este fue uno de los actos que tuvieron ayer lugar en el Economato para celebrar el Día Internacional de los Voluntarios. Una fiesta en la que hubo cantos, bailes y hasta un concurso de repostería. También estrenaron un villancico dedicado a todas las personas que dan algo de sí mismas a los demás sin pedir nada a cambio.

Se leyó el manifiesto del voluntariado 2018, en el que bajo el lema 'Haz voluntariado. Cambia el mundo', se reconoce la implicación del voluntariado en la defensa de la igualdad y se reivindica un espacio propio para la solidaridad.

Ayer tuvo lugar una fiesta en el Economato en la que se presentó un villancico dedicado a los voluntarios

La Plataforma del Voluntariado de Mérida, representada por su presidenta, Marisol Pérez, cuenta en la actualidad con unos 1.000 voluntarios de todas las edades, que echan una mano en casi medio centenar de asociaciones.

Una de las asignaturas pendientes que tienen estos colectivos es la renovación de sus miembros. «Hay asociaciones cuyos voluntarios tienen más de 80 años. Y aunque le ponen toda la voluntad que pueden, a algunos ya se les hace difícil colaborar. Por eso pedimos que la gente más joven se conciencie y nos eche una mano».

Pérez insiste en que el voluntariado, como todo lo que tiene que ver con el asociacionismo, «es complicado, pues a veces la gente es poco participativa. Ser voluntario requiere, sobre todo, de compromiso y responsabilidad y es algo constante, aunque haya veces que sea un gesto puntual. Al final se acaba convirtiendo en una actitud y en una forma de vida».

 

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