Los usuarios de ADABA ya disponen de un Aula de Estimulación Temprana

Uno de los usuarios de ADABA en Mérida prueba uno de los nuevos juguetes didácticos. :: brígido/
Uno de los usuarios de ADABA en Mérida prueba uno de los nuevos juguetes didácticos. :: brígido

Los niños con los que se trabaja actualmente tienen entre 0 y 6 años y ya pueden disfrutar de nuevo mobiliario y juguetes didácticos

M. Ángeles Morcillo
M. ÁNGELES MORCILLOMérida

Gracias a la solidaridad y a la donación económica de un matrimonio, ayer fue un gran día para los usuarios de ADABA en Mérida. Después de muchos años luchando por ella, ya pueden disfrutar de un Aula de Atención Temprana en la ciudad. Esto evitará tener que realizar los desplazamientos a la sede de ADABA en Badajoz, que tiene este aula concertada por el Sepad. «Durante los últimos años en Mérida lo hemos intentado pero no éramos capaces de conseguirla. Hasta el año pasado no nos la subvencionaron».

Así lo cuenta la logopeda de la asociación. Rosario Poyatos, que trabaja en la sede de Mérida desde 2003, indica que este aula acoge actualmente diez niños de 0 a 6 años con discapacidad auditiva. También hay algunos pequeños con retraso del habla. «Los niños con los que trabajamos actualmente tienen entre 3 y 6 años. Pero hemos trabajado incluso con bebés de pocos meses».

La sede de Mérida cuenta con una trabajadora social, que desde el año pasado también es la gerente de la asociación, una administrativo y una logopeda, que es Rosario.

La adquisición del nuevo material ha sido posible gracias a la donación de un matrimonio

Los pequeños ya pueden utilizar nuevo material y disfrutar también de muebles nuevos. Hasta ahora los niños podían jugar con marionetas, coches, instrumentos musicales, puzzles..., aunque ya eran juguetes bastante antiguos. De hecho, muchos de ellos han sido donados por los propios padres.

Ahora, con la nueva adquisición, los pequeños ya pueden disfrutar, por ejemplo, de un piano que se toca con los pies, de una mesa con un panel de luz con formas geométricas, de una columna con peces y burbujas que cambian de color, unas piedras de diferentes tamaños que se iluminan, unos rodillos para trabajar el sonido y mucho material translúcido. También van a estrenar un proyector con un océano que se ilumina en el techo y tiene sonidos, una lámpara de luz negra, letras mayúsculas y minúsculas para una pizarra magnética, una muñeca, el Mr. Potato y una familia con todo el mobiliario de una casa.

Con los niños también se trabaja mucho el vocabulario con cartas de diferentes temáticas como profesiones, alimentos, medios de transporte... También les gusta mucho los puzzles de madera, sobre todo a los más pequeños y las electrofotos (se presenta la fotografía y los pequeños adivinan el sonido y viceversa), que se usan sobre todo con los niños de discapacidad auditiva.

Rosario explica que los niños son derivados a la asociación desde varios frentes. Por un lado, el colegio donde acude el niño se pone en contacto con la asociación si nota algo en el pequeño. O bien lo hacen a través de los Otorrinos.

Importancia de los Pediatras

Otro canal importante son los Pediatras. «Nosotros muchas veces visitamos a los Pediatras, porque ellos son parte importante de este proceso de detección de niños con dificultades auditivas o en el habla», indica Rosario. «Los Pediatras, en las visitas rutinarias a los niños, se van dando cuenta de la evolución de los pequeños. Si tienen alguna dificultad auditiva o de habla hacen un informe que los padres presentan en el SEPAD. Después se les hace una valoración y se ve si necesitan o no atención. A veces necesitan ayuda durante varias semanas, algunos meses, años... Hasta los 6 años pueden tener esta atención y es totalmente gratuita. Y pueden dirigirse, no solo a nosotros. También pueden acudir a Down, Plena Inclusión... Donde haya plazas, porque muchas veces hay lista de espera».

Rosario dice que cuando a estos niños se les presta un poco de atención, se les estimula y motiva se les nota una gran evolución. «Este es un trabajo conjunto. No solo de la asociación. También es muy importante la implicación de los padres. Ellos son la pieza fundamental y deben seguir el trabajo en casa. También nos coordinamos con los colegios y las guarderías, si se trata de niños pequeños».

Las sesiones en la asociación se desarrollan tres días a la semana durante media o hora o dos días semanales de 45 minutos, que es por la que mayormente se opta, pues según Rosario «se aprovecha mejor el tiempo».