Tres comparsas foráneas se cuelan en la final del Carnaval Romano, mientras que las chirigotas emeritenses ganan por goleada

Actuación de 'Lokacostao'./J. M: Romero
Actuación de 'Lokacostao'. / J. M: Romero

De las once agrupaciones foráneas, 'Los Pastores', 'La Rebelión del Agua' y 'Los Supervivientes' consiguen superar la eliminatoria en la categoría de comparsas

PAOLA PÉREZ CUENDA

Alrededor de unos 50 minutos tardó el jurado del Concurso de Agrupaciones del Carnaval Romano en deliberar y desvelar las comparsas y chirigotas que tendrán que regresar al Palacio de Congresos el próximo jueves a partir de las 21 horas para defender su tipo en la final de este año. Como presidente del jurado en su modalidad, César Lavado Cantos fue el primero en dar a conocer los agraciados en la modalidad de chirigota. 'Tagorichi', 'Los Camándulas', 'La Marara' y 'Lokacostao' fueron finalmente las chirigotas seleccionadas, todas ellas de Mérida. En comparsa, según leyó la presidenta del jurado en su modalidad Ana Gaviro Gómez, los elegidos por el jurado fueron 'La Oveja Negra', 'Las Iguales', 'La Rebelión del Agua' y 'Los Supervivientes', de los que tres son de fuera de Mérida.

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Por lo que, las apuestas de casa siguen ganado por goleada en la modalidad de chirigota, pero no ocurre lo mismo con las comparsas. Y es que el concurso este año contaba con 11 agrupaciones que no eran emeritenses del total de 32 agrupaciones que se presentaban en total y de las que finalmente han participado en el concurso 30. Pero antes de que se produjera el fallo del jurado tuvo lugar una quinta semifinal, que si destacó fue por la calidad de sus presentaciones.

Si de por sí una cita de estas características arrastra nervios, aún más si se sabe que una vez que concluya el orden de actuaciones, el jurado dará a conocer el nombre de los elegidos. Y bajo esta premisa, con el ambiente aún más caldeado que el resto de días, llegó desde Sevilla el coro 'Doctor Febrero', quien se encargó de adentrar a los asistentes en la atmósfera carnavalera. Bajo el tipo 'Los Médicos', estos sevillanos proponían una medicina alternativa, «segura y eficaz» para curar los males de los asistentes gracias al carnaval en su consulta, que «solo abierta está por carnaval».

Al ritmo de mandolinas y guitarras aderezadas con unas voces muy potentes, en su primer tango este coro criticó la sanidad recordando a los niños con cáncer que esperan un tratamiento, mientras en el segundo tango, criticaron a los «fascistas gobernantes» del 20N en alusión a los restos de Franco y rindieron homenaje a todos los represaliados en la Guerra Civil. Aunque los aplausos de verdad los arrancarían durante el estribillo: «no me vayas a engañar que ahora estás muy malito y luego en carnavales te pasas la semana entera de cachondeo», para terminar con un popurrí alegre en el que recordaban que «la vida es un carnaval».

La primera comparsa de la noche llegó desde Villafranca de los Barros con 'La Rebelión del Agua', en la que criticaron a los seres humanos por atentar contra los recursos naturales y el agua, de la que «con fuerza saldrá un mundo nuevo» a través de la rebelión. Una puesta en escena impresionante acompañada de voces potentes y un tipo al que no le faltaba detalle.

En su primer pasodoble, estos seres del mar le cantaron al Carnaval Romano, un carnaval que «atrapa al de fuera y siente el de dentro», por lo que explicaron que no necesita ser declarado como Fiesta de Interés Turístico Regional porque «tu carnaval Mérida ya enamora», lo que puso al público en pie. En el segundo, le cantaron a la España «de calle y de barrio» y a la gente trabajadora a la que los dirigentes políticos engañan y roban. Mientras que en el popurrí, esta comparsa quiso acordarse del Guadiana y de su tierra, Extremadura, «paraíso del agua», que «necesita salvarse de ese maldito camalote». Sin duda, una actuación muy completa musicalmente y en todos los sentidos.

Tras los cánticos del público durante el cambio de escenario, apareció sobre las tablas del Palacio de Congresos la chirigota emeritense 'Lokacostao', muy querida por el público y que en cuestión de segundos se metió al auditorio en el bolsillo. La puesta de escena era una sala de espera de un hospital de lo más particular, y en la que no faltaba ningún personaje: el hipocondríaco, la embarazada, el borracho, los abuelos, la familia de gitanos, el niño burbuja, el celador, la enfermera y hasta la limpiadora, con lo que la diversión estaba asegurada. Y así fue, ya que fue una actuación la mar de divertida, en la que le sacaron el máximo partido al tipo y que provocó los aplausos y piropos del público.

En los pasodobles, los emeritenses se acordaron del tren extremeño y de la sanidad, con la que «no se juega». Ya en los cuplés, criticaron también al alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna por el cambio de normas en las casetas. Un estribillo que se pega fácil al oído: «Lo mal que estoy y lo poco que me quejo», mientras que en el popurrí invitaron al público a su sala de espera, en la que lo único que perderán es la paciencia.

Y antes del descanso, desde Madrid llegaron 'Los Extranjeros', unos soldados españoles que fueron a conquistar América y que le cantaron a su país en un primer pasodoble con voces muy bien afinadas y acompasadas, mientas que el segundo pasodoble fue para los abuelos que corrieron de los grises y que lucharon por los derechos.

Ya en la ronda de cuplés, los madrileños con raíces andaluzas, le cantaron al «embrujo de febrero» por carnavales y a su tierra, Andalucía, «mi agonía, mi sonrisa y mi lamento», tras lo que hicieron un recorrido por todas sus provincias. Una actuación que no caló del todo, quizás porque durante su presentación no hubo ninguna referencia a Extremadura, ni a Mérida o su carnaval.

Tras un descanso de unos veinte minutos, llegaron 'Las Auténticas Buscarruinas', que venían con su romero dispuestas a darlo todo y llegadas en el tren extremeño desde Sevilla. Una presentación muy divertida y bien defendida, en la que sacaron mucho jugo a su tipo. «Con 20 euritos yo te arreglo hasta el día, pero no me enfades, que soy la buscarruinas y te busco la ruina», cantaban.

Aunque, también destacaron por el tema de sus pasodobles, el primero para la diversidad sexual y el segundo para criticar los casos de niños robados archivados, dos temas que aún no habían salido durante las semifinales del concurso, mientras que el estribillo y los cuplés sobre el tipo arrancaron las risas y aplausos del auditorio. Pero, antes de despedirse le cantaron a su Mérida e invitaron al público a espantar los males cantando pues: «quien canta, su mal espanta».

Y de esta chirigota, de nuevo a una comparsa que si brilló por algo fue por su puesta en escena, además de por un magnífico punteo de guitarra que enamoró al Palacio y arrancó los primero olés. 'Los Supervivientes' de Peñarroya-Pueblonuevo, Córdoba, llegaron con voces calmadas para cantarle a la gente de la calle, que lo perdió todo, a los «supervivientes», a los mendigos.

Estos cordobeses dedicaron el primer pasodoble al carnaval, que tanto les ha dado, y que hace que «el pobre se sienta más rico», además de cantarle a Mérida, para después hacerlo mismo con su tierra, Andalucía. Aunque el plato fuerte fue el segundo pasodoble, en el que criticaron a los «malnacidos que gobiernan» que no ven los «trenes de muerte» de Extremadura, que «lleva medio siglo con este problema», tras lo que desplegaron una gran pancarta en la que se podía leer: «Andalucía también te apoya Extremadura, tren digno ya», lo que puso a todos los presentes en pie para ovacionarles. Sin embargo, acabaron con un popurrí que ponía los vellos de punta en relación a la lucha diaria y la soledad de las personas que viven en la calle. Sin duda, una interpretación brillante.

Los responsables de cerrar la tanda de semifinales fueron los componentes del cuarteto 'Biznietos de Maude a las y cuarto', quienes desde el principio se ganaron al público con un humor desternillante y con muchas referencias locales. Durante la actuación hallaron el cuerpo de la sardina del carnaval y unos detectives debían averiguar quién había sido el asesino para poder salvar al carnaval y su tradicional entierro de la sardina, aunque también pidieron que el Carnaval Romano sea reconocido Fiesta de Interés Turístico Regional y criticaron el tren extremeño. Bajo la premisa de la parodia, provocaron risas, aplausos constantes y a destiempo. Los asistentes sentenciaron la actuación con aplausos y vítores. Sin duda, la mejor recta final que podía tener la fase eliminatoria.

Ya solo faltan cuatro días para que conocer a los ganadores del Carnaval Romano de este año y para que dé comienzo el verdadero carnaval, el que se vive en las calles de la Mérida romana que se engalana para recibir a Don Carnal. Cuatro días tienen las agrupaciones para volver a ensayar, afinar errores y perfeccionar un repertorio, que seguro mejorará para el gran encuentro. Cuatro días solo quedan para que comience la final del Carnaval Romano.