La sustitución de los graderíos del Teatro Romano no afectará a las visitas

Vista del graderío del Teatro desde la parte superior :: j. m. romero/
Vista del graderío del Teatro desde la parte superior :: j. m. romero

Los trabajos han sido adjudicados a Resgal S.L por 189.738 euros, se harán progresivamente y durarán cuatro meses

M. ÁNGELES MORCILLO MÉRIDA.

Los trabajos de sustitución de parte del graderío del Teatro Romano no afectarán a las visitas. Los visitantes a este monumento podrán contemplarlo con total normalidad a pesar de las obras que se comenzarán en breve.

Así lo confirma a HOY el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida, que anuncia además que estos trabajos promovidos por esta misma entidad han sido adjudicados a la empresa Resgal S.L., por un importe de 189.738 euros (IVA incluido).

«Resulta imprescindible planificar bien estos trabajos, ya que estos se complementarán en la medida de lo posible con los usos habituales del Teatro Romano, incluidas las visitas, que en ningún caso se verán afectadas por las obras que se van a llevar a cabo», insisten.

Concretamente, la intervención se hará en la cávea ima. La obra se ejecutará conforme al proyecto redactado por el Arquitecto Juan Antonio Vera, del Servicio de Obras y Proyectos de la Consejería de Igualdad y Cultura de la Junta de Extremadura.

Hace ya algunos años, debido al estado en el que se encontraba esta parte del monumento, y con la intención de hacer más confortable y segura la asistencia al público de las obras del Festival del Teatro, se decidió recuperar la volumetría de las antiguas gradas. Para ello se colocaron unas estructuras metálicas, fijadas al terreno. Estas soportaban un revestimiento compuesto por fibra de vidrio y resina de poliéster coloreado, que imitaban perfectamente la terminación de la piedra original.

Dicha actuación se realizó con la intención de retirarlas una vez finalizadas las representaciones teatrales. La idea era volver a colocarlas el siguiente año en el mismo evento. Sin embargo, debido al agrado del público y de la administración, se decidió mantener de forma permanente.

La sustitución del graderío conlleva una demolición total de la estructura y del material de acabado de poliéster. Una vez que se hayan llevado a cabo estas labores, se colocará la estructura y sobre esta el revestimiento de poliéster con el mismo acabado al que existe ahora en el graderío.

Los trabajos se harán de forma progresiva y tienen una duración de cuatro meses.