El Supremo anula la condena de 14 años de prisión por dos intentos de homicidio en Mérida

Fachada principal del Tribunal Supremo/EFE
Fachada principal del Tribunal Supremo / EFE

La sentencia del alto tribunal afirma que no todos los indicios valorados están acreditados fehacientemente

EFE

El Tribunal Supremo anuló la condena a 14 años de prisión impuesta a un acusado de dos delitos de homicidio en grado de tentativa, al considerar que no hay pruebas suficientes de que fuese el autor de los disparos que se realizaron desde un coche contra un grupo de personas en la barriada del Peri de San Lázaro de Mérida en 2016.

La Sala de lo Penal del Supremo estimó el recurso de casación interpuesto por el condenado contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura que, a su vez, confirmó el fallo de la Audiencia Provincial de Badajoz que le impuso la pena por estos hechos, en los que hubo dos personas heridas.

La sentencia del Supremo afirmó que, por un lado, no todos los indicios valorados por dichos tribunales «están acreditados fehacientemente» y, por otro, que «los acreditados no gozan de una singular potencia acreditativa, o son de naturaleza inequívocamente incriminatoria contra el acusado», según informó este tribunal en un comunicado.

En este sentido, indicó que los cuatro testigos que declararon en el juicio oral dijeron que no vieron nada, ni a nadie, que solo escucharon los disparos y alguno de ellos que escuchó un coche. Testimonios que con matices también fueron puestos de relieve por los testigos durante la instrucción.

Tampoco pueden tenerse en cuenta como indicio de cargo, según la sala, las declaraciones de cinco policías que no estaban presentes en el lugar de los hechos y a quienes los testigos les manifestaron lo que había ocurrido, y en especial que el responsable era el acusado, al que identificaron con su mote.

O la de otro agente que solo acreditó que primero hubo siete detonaciones y después otras siete, todas ellas procedentes del lugar donde luego se comprobó que habían ocurrido los hechos.

La sentencia, de la que fue ponente la magistrada Susana Polo, rechazó que las contradicciones en las declaraciones del acusado, que la sentencia recurrida consideró como indicio que acredita su culpabilidad, «no constituye prueba de cargo, ni es un indicio en su contra».

En su caso, la sala dijo que sus manifestaciones, por no ser verosímiles, no se tengan en cuenta por el tribunal si existen otras pruebas de cargo de suficiente entidad.

El fallo concluyó también que la declaración de un testigo protegido es ineficaz, ya que el déficit denunciado de identificación del testigo, así como de haber visto su imagen, y de la persona que declaraba por él, implica una obvia limitación del derecho de defensa, impidiéndole así verificar la credibilidad y fiabilidad de las manifestaciones del testigo.

Se trata por tanto de un testigo anónimo y oculto, con la doble limitación que ello implica para la validez y eficacia del testimonio, según la Sala de lo Penal.

En consecuencia, la sentencia concluyó que los indicios puestos de relieve por el tribunal de instancia «no están plenamente acreditados, ni son plurales, ni la inferencia es única, puesto que caben otras alternativas».

 

Fotos

Vídeos