Sepes no recibe ofertas en la última venta de parcelas de El Prado de Mérida

Parcelas de la ampliación del polígono El Prado, junto a las autovías A-5 y A-66. :: brígido/
Parcelas de la ampliación del polígono El Prado, junto a las autovías A-5 y A-66. :: brígido

La entidad ha mantenido los precios del concurso de comercialización del año 2016, que tampoco suscitó interés

Juan Soriano
JUAN SORIANO

La venta de las parcelas de la ampliación del polígono El Prado empieza a ser un problema para Sepes. La entidad no ha recibido ninguna oferta en su última campaña de comercialización, que se cerró el pasado 29 de junio. Tampoco tuvo ninguna en la anterior convocatoria, de mediados del 2016. Esto obliga a recurrir a la adjudicación directa, lo que ralentiza el desarrollo de este espacio.

La entidad pública de suelo inició en abril el procedimiento para poner en venta 120 parcelas de la zona de ampliación de El Prado, que está situada entre el antiguo polígono industrial y el tramo en el que confluyen las autovías A-5 y A-66. Decathlon ocupa parte de este espacio. Según indica Sepes, el procedimiento se ha cerrado sin que se haya recibido ninguna oferta.

El organismo, dependiente del Ministerio de Fomento, puso en venta a mediados de 2016 un total de 122 parcelas con un valor medio de 85 a 120 euros el metro cuadrado. Contaban con una superficie entre 675 metros cuadrados las más pequeñas y 5.181 la más grande. En el primer caso, el importe era de 67.500 euros, mientras que la más cara ascendía a 621.720 euros (impuestos indirectos no incluidos). La entidad ya puso en marcha un concurso similar en 2014, aunque con un número de parcelas menor, 23, y a precios más bajos.

Ante el resultado del concurso de 2016, el Ayuntamiento de Mérida solicitó que se bajaran los precios de licitación. Sin embargo, en el último procedimiento Sepes ha mantenido los mismos importes, tanto para las parcelas más pequeñas, que sólo tienen uso industrial, como para las más grandes, que además pueden tener un uso comercial.

Esto no quiere decir que estas parcelas no tengan salida en el mercado, ya que se pueden adquirir por venta directa. De hecho, el concurso de 2018 ha contenido dos parcelas menos que el de 2016 y ya hay compromisos de implantación.

Desde 2013

Sepes puso en marcha a comienzos de 2013 la fase de precomercialización de estos solares, en la que se daba a conocer el contenido de la oferta a la espera de captar el interés de los futuros compradores. Desde entonces, la ocupación va llegando con cuentagotas. La crisis económica, que ha llevado al cierre de muchas empresas de El Prado y por tanto ha dejado vacías numerosas parcelas y naves del antiguo polígono, ha supuesto un freno para el desarrollo de la ampliación.

El recinto está dotado con abastecimiento de agua, saneamiento separativo, infraestructura telefónica, alumbrado público, red eléctrica, aparcamiento y zonas verdes. También destaca por su ubicación, con acceso directo desde un tramo en el que confluyen dos autovías.

Las obras de ampliación del polígono El Prado comenzaron en octubre del año 2010, cuando se adjudicaron las obras a la constructora Acciona por algo más de 15,5 millones de euros con un periodo de ejecución de 24 meses. Los trabajos arrancaron a finales de ese año, con lo que debían terminar en el último tramo de 2012, aunque se prolongaron hasta comienzos de 2013.

El espacio cuenta con una superficie de casi 450.000 metros cuadrados entre la autovía y El Prado, de los cuales 261.853 corresponden a uso lucrativo para actividad industrial y comercial. Como Decathlon se hizo con dos parcelas que sumaban 23.658 metros cuadrados, quedaron pendientes de comercialización 238.195 metros cuadrados.

Los primeros pasos se dieron en 2002, con un convenio entre Sepes y el Ayuntamiento de Mérida. Más de quince años después, aún no se ha generado la actividad prevista.

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