Una sentencia dicta que el despido de las 23 limpiadoras en Mérida fue improcedente

Algunas de las trabajadoras afectadas por los despidos, en la Plaza de la Constitución. :: hoy/
Algunas de las trabajadoras afectadas por los despidos, en la Plaza de la Constitución. :: hoy

Condena al Grupo Abeto a readmitir a las empleadas con abono de salarios o al pago de una indemnización, y absuelve al Ayuntamiento

M. ÁNGELES MORCILLO MÉRIDA.

El juzgado de lo social número 3 de Badajoz declara improcedente el despido de las 23 trabajadoras que prestaban servicio en el Grupo Abeto Servicios Integrados hasta el 9 de abril de 2018. Condena a esta empresa a la readmisión de estas en el plazo de cinco días con abono de los salarios de tramitación. En caso contrario, deberá pagar una indemnización total de 77.376,24 euros, dinero distribuido a cada trabajadora según su antigüedad en la empresa y su categoría profesional. Asimismo, se desestima la demanda respecto del Ayuntamiento, al que se absuelve en esta instancia.

Esta sentencia no es firme. Contra ella puede interponerse recurso de suplicación ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura.

La sentencia dice que se externalizó el servicio de limpieza adjudicando su prestación a una empresa mediante el correspondiente concurso y adjudicación.

Las abogadas que defienden a las trabajadoras no están acuerdo con la absolución del Consistorio

«Sin embargo, no se observa que en la gestión y desarrollo el Ayuntamiento haya cedido instalaciones, maquinaria y resto de elementos necesarios para llevar a cabo dicho servicio. Atendiendo a estas circunstancias no puede sostenerse de ningún modo que haya existido una sucesión de empresa», indica.

La sentencia sigue relatando que se atribuyó en un determinado momento a una empresa la prestación de un servicio, que posteriormente se recuperó para hacerlo municipal. Y que no existió cesión de instalaciones, bienes o trabajadores más allá de los que ya prestaban servicios para el Consistorio.

Esgrime, por tanto, que no se entiende cómo la empresa remitió a los trabajadoras un documento en el que les aseguraba que su relación laboral se extinguía por resolución del contrato de limpieza y que iban a ser subrogadas.

Por todo lo anterior, la sentencia dicta que se debe desestimar la «pretensión de sucesión empresarial» y admitir la falta de legitimación pasiva del Ayuntamiento.

Asimismo, la sentencia afirma que no consta que las trabajadoras demandantes hayan sido restituidas en su ocupación anterior «sin que tampoco haya mediado carta de despido. Por lo que estamos ante un despido improcedente cuyo responsable no es otra que la empresa Grupo Abeto Servicios Integrados».

Sensación agridulce

Raquel de Prado, del bufete Open Law, que lleva el caso de varios trabajadores y trabajadoras afectadas, afirma a HOY que esta sentencia les deja una sensación agridulce. «Por un lado bien, porque se reconoce la improcedencia de los despidos de todos los trabajadores. Pero por otro mal. Realmente no cumple las expectativas que tenían los trabajadores. En el fondo, lo que quieren es seguir trabajando».

Y con esta sentencia ahora mismo no se puede. «La prestación de servicios que hacían era en sitios gestionados por el Ayuntamiento».

Comenta que ahora el despacho valorará la sentencia conjuntamente con los trabajadores y verán las posibilidades de recurso que tienen. «Tenemos un plazo de cinco días para anunciar los recursos. Nosotros no estamos de acuerdo con la sentencia. Y tampoco compartimos los argumentos, ya que pensamos que es un caso muy claro de subrogación de trabajadores. Tampoco estamos de acuerdo con el que el Ayuntamiento sea absuelto».

El servicio de limpieza de edificios públicos volvió a manos del Ayuntamiento gracias a uno de los acuerdos pactados entre el PSOE, IU y Mérida Participa para que se aprobaran los presupuestos de 2018.

El servicio de limpieza de edificios públicos pasó a estar de nuevo en manos del Ayuntamiento, labor que hasta ese momento gestionaba la empresa Abeto. Dicha empresa tenía contrato hasta el 9 de abril del año pasado. Por el acuerdo político, se decidió que la gestión del servicio no volviera a salir a concurso para ser asumido por el Ayuntamiento.

41 trabajadores en plantilla

Hasta esos momentos, la plantilla estaba formada por 41 trabajadores. La portavoz municipal, Carmen Yáñez, dijo en ese momento que esto no quería decir que todos se iban a subrogar por parte del Consistorio. «En caso de subrogación por el Ayuntamiento, volvería el mismo número de trabajadores que salieron en su día de este servicio», declaró en esos momentos.

El equipo de gobierno aseguraba que la legislación sólo le permitía subrogar a 22 trabajadores de Abeto, ya que tres estaban en esos momentos jubilados.

Estas condiciones están recogidas en el contrato firmado en 2012 con Abeto en el momento que se externalizó la prestación del servicio. «El pliego de condiciones y el contrato recogen que, en caso de volver a hacerlo municipal, el personal que salió del Consistorio sería el mismo que podría volver a su puesto en el Ayuntamiento, con las mismas condiciones y categoría laboral», puntualizaban.