La reforma del Convento de las Freylas costará 2 millones

Carmen Yáñez, Fernández Vara y Rosa Menéndez, presidenta del CSIC. :: j. m. romero/
Carmen Yáñez, Fernández Vara y Rosa Menéndez, presidenta del CSIC. :: j. m. romero

La obras de rehabilitación del edificio durarán como máximo tres años y además se construirá una plaza para el público

MARÍA BLANCOMÉRIDA.

El convenio para la recuperación del Convento de las Freylas ya es una realidad. Ayer el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, la alcaldesa en funciones del Ayuntamiento de Mérida, Carmen Yáñez, y la presidenta del CSIC, Rosa Menéndez, firmaron el acuerdo que hará posible la instalación del Instituto de Arqueología de Mérida en el histórico edificio.

La adaptación y rehabilitación que haga el CSIC será por cuenta de la Administración General del Estado. «En este caso el Ayuntamiento no va a colaborar económicamente en esta adaptación», comentó la portavoz municipal y alcaldesa en funciones, Carmen Yáñez. La cesión gratuita que hace el Ayuntamiento, propietario del edificio, será durante 75 años.

Asimismo, la alcaldesa en funciones señaló la importancia de que tres administraciones como el CSIC, la Junta y el Ayuntamiento se hayan puesto de acuerdo para este proyecto.

El edificio también albergará la biblioteca y los archivos del Instituto Histórico Hoffmeyer

La inversión destinada a la rehabilitación supondrá un total de 2 millones de euros que saldrán de fondos estructurales, fondos FEDER y los fondos del CSIC. En cuanto al tiempo que se tarde en finalizar estas reformas y que el instituto pueda instalarse en ese espacio, la presidenta del CSIC dijo que se haría lo más «ágil posible».

Según Menéndez, «en dos años y medio o tres ya podría instalarse allí el instituto». Si es posible, se acortarán los plazos, «pero todas las cosas llevan su tiempo y hay que hacer las cosas bien, tampoco conviene precipitarse. Vale más si es de una forma más racional», añadió.

La presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas calificó de hito este acuerdo, ya que para el CSIC y para la ciencia española en Extremadura este convenio «va a permitir a los científicos que tengan una ubicación digna para realizar su actividad al máximo».

El edificio también albergará la biblioteca y los archivos del Instituto Histórico Hoffmeyer, que volverán a Extremadura, ya que actualmente se encuentran en Madrid, según Menéndez, por cuestiones de seguridad y espacio.

Plaza pública

Además, cuando el proyecto finalice «se va a abrir una gran plaza al público en el entorno de la Basílica de Santa Eulalia como en el del Hornito de Mérida», recordó Yáñez. El coste de la plaza sí que lo asumira el Ayuntamiento.

En el instituto actualmente trabajan doce personas entre científicos, investigadores y técnicos. Menéndez asegura que es una inversión de futuro y se prevé que con la nueva instalación el personal se vea reforzado.

El Convento de las Freylas pertenecía a la Orden de Santiago y se empezó a construir a principios del siglo XVI. Allí se albergaba toda la actividad del convento, que se comunicaba con la aledaña Iglesia de Santa Eulalia a través de la puerta de los perdones.

El edificio, con casi 4.300 metros cuadrados y 2700 de ellos construidos, lleva décadas en desuso desde su última actividad como almacén de maderas. En 2007 lo adquirió el Ayuntamiento por cerca de 2 millones de euros.

«Va a ser un centro de referencia a nivel regional de investigación y qué mejor sitio que un edificio histórico de estas características y de este valor cultural para albergar el centro de estudios del Instituto de Arqueología de Mérida. Debemos sentirnos orgullosos» comentó Yáñez.

El consejero de Economía, Ciencia y Agenda Digital de la Junta, el exconcejal emeritense Rafael España, mostró su especial satisfacción por esta cesión y por la apuesta decidida del Gobierno regional, el Consistorio y el CSIC por las investigaciones arqueológicas que, en el caso de Mérida, Patrimonio de la Humanidad, es una apuesta significativa.

Rosa Menéndez apremió esta colaboración a tres bandas que «para mí ha sido ejemplar por la agilidad. En menos de un año hemos llegado a los acuerdos necesarios. Esperamos que esta agilidad continúe de cara al futuro, en materializar el proyecto que hoy nos reúne aquí».