La realidad virtual permite revivir el Templo de Diana

Una empresa emeritense presenta un proyecto que recrea este monumento en el siglo I. d. C

María Acevedo, de la empresa Prexenz, observa al alcalde con gafas de realidad virtual. :: brígido / BRÍGIDO
M. Ángeles Morcillo
M. ÁNGELES MORCILLOMérida

La realidad virtual se puede usar para muchas cosas. Una de ellas, para revivir el esplendor del Templo de Diana. Un logro que ha conseguido la empresa emeritense Prexenz. Este miércoles presentó un proyecto de realidad virtual que recrea este monumento en el siglo I d.C.

Un sistema por el cual el visitante podrá conocer el Templo de Diana experimentando un viaje al pasado. Le permitirá, no solo visualizar el entorno. También experimentar la ilusión de estar realmente en otro lugar, pasear libremente por el espacio monumental e, incluso, 'coger' objetos con sus manos y equiparse con cascos, espadas, escudos...

Todo el recorrido está dotado de pequeñas píldoras formativas sobre la historia del monumento y de su época. Por eso se espera que esta aplicación también sirva como herramienta para la educación.

María Acevedo, directora ejecutiva de Prexenz, explica que se ha apostado por las nuevas tecnologías de realidad virtual y desarrollo de videojuegos para llevar a cabo recreaciones históricas que representen el monumento tal y como era en su momento de origen. Esto permite al turista visitarlo con gafas de realidad virtual. A través de ellas podrá ver cómo era el monumento, además de sentirse dentro del pasado y pudiendo interactuar con cualquier objeto del entorno.

Esta es la primera versión que se ha llevado a cabo de este proyecto. El objetivo es que la persona no solo pueda visitar el monumento e interactuar con lo que encuentren. También podrá llevar a cabo acciones propias de la época como hacer un ritual romano o una carrera de cuádrigas si se recrea el Circo Romano o un taller de alfarería en una casa romana. «Lo que se persigue es que se sientan parte de la historia gracias a las medidas reales que tiene lo que ven y a que pueden interactuar», explica Acevedo.

En este proyecto han trabajado seis personas durante unos tres meses y medio. Esta es una empresa de reciente creación que lleva algo más de un año. Todo empezó porque a uno de los socios fundadores, que trabaja desde hace muchos años en el sector de efectos especiales, se le ocurrió que se podía utilizar la tecnología en 3D para recrear, de la manera más realista posible, cualquier entorno. «Nos gusta las recreaciones históricas porque las podemos utilizar al mismo tiempo para el turismo y la educación. Al tener el asesoramiento arqueológico del Consorcio de la Ciudad Monumental le damos un rigor histórico que proporciona entretenimiento e información sobre la historia del Templo de Diana», explicó.

Declara además que si un monumento está mal conservado pero se dispone de toda la información al respecto se puede recrear. E incluso resulta mucho más atractiva esa recreación porque como no se ve en la actualidad cómo es el monumento, al ponerse las gafas se puede descubrir cómo era y la diferencia es mayor e impresiona más.

El alcalde, Antonio Rodríguez Osuna, explicó que esta empresa surgió en el Centro Urban de Nueva Ciudad. Con el asesoramiento del Consorcio, se encargó este proyecto desde el Ayuntamiento, que tiene un coste de 9.000 euros.

La recreación virtual ha contado con el asesoramiento del Consorcio de Mérida:: HOY
La recreación virtual ha contado con el asesoramiento del Consorcio de Mérida:: HOY

A todos los monumentos

La idea del alcalde es extender esta iniciativa a todos los monumentos de la ciudad. Que sea un aliciente más para el turista y que pueda disfrutar del patrimonio arqueológico. Espera que esta nueva posibilidad esté lista para este verano y dentro del horario del Templo de Diana.

Félix Palma, director del Consorcio de la Ciudad Monumental, incidió que se tiene previsto extender esta iniciativa a los demás monumentos. Explicó además que el Teatro y Anfiteatro Romano son los más fáciles de entender con gafas y sin gafas. «Creo que al turista le va a satisfacer mucho más la recreación de esos recintos arqueológicos que están más difusos o peor conservados porque se podrá entrar en casas romanas como la de Morería, la del Anfiteatro o la del Mitreo y entender cómo eran».

Asegura que el Consorcio aporta a este tipo de proyectos hacer más entendible a la gente el trabajo arqueológico que hace un profesional de esta entidad en una ciudad romana de las características de Mérida.