«El público es generoso pero en círculos pequeños da su opinión»

El actor extremeño José Vicente Moirón en la sede del Festival de Teatro de Mérida. /BRÍGIDO
El actor extremeño José Vicente Moirón en la sede del Festival de Teatro de Mérida. / BRÍGIDO

El actor pacense, ganador de un Max, protagoniza 'Tito Andrónico', la tragedia que cierra el festival

MARÍA BLANCO CANCHOMÉRIDA.

Se crió en un barrio humilde. Además de estar enamorado de Shakespeare, recuerda con especial cariño su debut como Quirón en 1986. Según dice, la violencia que refleja la obra está muy vigente en la política actual.

-¿Qué es para usted 'Tito Andrónico' ?

-La obra tiene un componente emocional muy potente. Yo debuté profesionalmente con este montaje en el 86. Hacía de uno de los príncipes malos godos, Quirón. Tenía 19 años. Hay un recuerdo que me ha perseguido siempre. Además del componente emocional está el cultural. Soy un enamorado de Shakespeare y esta obra me parece una genialidad. Hay dos temas en esta función que me llaman mucho la atención: La idea del mal y la idea de la justicia. Shakespeare siempre ha tratado las luchas de poder y la ambición que lleva a la clase política a la decadencia. En esta obra se refleja muy bien y hay cierto paralelismo. Como actor enfrentarte a este personaje tan complejo no es fácil. Esto lo hace digno de una obra maestra.

-¿Cómo es la atmósfera del elenco representando una obra tan violenta?

-Han sido más de 45 días de ensayo y ha fluido muy bien. Yo pensé al principio que estos momentos iban a ser tremendos para nosotros, pero no lo han sido tanto. Toda esta parte de mutilaciones, asesinatos, canibalismo, violaciones... Va acompañada con el lirismo de la retórica de Ovidio. Tenemos una belleza en el horror extraordinaria.

-¿En qué casos concretos la violencia de la obra se refleja en la actualidad?

-Hay una violencia verbal que es inadmisible. Que los políticos se estén tirando dardos continuamente, que van además con saña, personificados, que tienen mucho que ver con la ambición de poder y no con la ambición de que el pueblo tire para adelante, eso es para mí una violencia tremenda, y además ya no hay mesura. Porque es «a ver cómo te dejo a ti lo más humillado posible dentro de un debate que se está viendo en todo el país». Hay mucha vigencia en el texto de la obra.

«Todos los actos crueles van acompañados del lirismo. Tenemos una belleza en el horror extraordinaria»

-Vive entre Madrid y Badajoz. ¿Qué opina de la nueva coalición?

-Me parece una pena que los derechos sociales que se consiguen vuelvan otra vez atrás. Que un partido como Vox entre, creo que nos lo tenemos que mirar. Va en contra de los ideales políticos, sobre todo va en contra de que ciertos ciudadanos han votado a ciertas ideologías que ahora de pronto se alían con otras que son diametralmente opuestas, eso es muy doloroso. Desequilibra a un país.

-¿Le ha influenciado como actor criarse en el barrio de San Roque?

-Muchísimo. Yo vengo de una familia humilde, de un barrio humilde, pero con un compañerismo, solidaridad y riqueza de corazón tremenda. Los que vivían en San Roque, salvo algunos, era porque es a lo que podían aspirar. Esas carencias y ese pueblo de San Roque es un caldo de cultivo de artistas porque hemos tenido que levantarnos nosotros y denunciar las diferencias sociales que hemos padecido ahí. A mí sí me ha enriquecido, porque el actor indaga en el comportamiento y condición humana. La necesidad te obliga a ponerte en situaciones tremendas. El teatro casi siempre habla de los desfavorecidos, entonces evidentemente para mí ha sido una escuela.

-Se han cerrado algunos espacios culturales como el COC en Badajoz o la sala Mercantil. ¿Cómo ve la cultura en Extremadura?

-Como pasos de cangrejo, dos pa' lante y dos pa' atrás. El ejemplo del COC es uno de los casos más sangrantes. Porque además era un centro de arte contemporáneo que funcionaba maravillosamente y que de pronto se ha ido al garete. El Mercantil ha sido sede de la mejor música. Para los músicos una sala emblemática y referente en España. Todos estos lugares es incomprensible que se cierren. No tiene sentido, es como ir en contra de lo que vamos ganando. Eso también demuestra que quienes de verdad pelean por la cultura somos los que nos dedicamos a ella. Tenemos apoyo institucional sí... pero no hay un apoyo 100% para que estas cosas no sucedan y que además proliferen. En Extremadura hay un abanico de talento y de profesionales maravilloso y muchos tienen que irse a otras ciudades.

«Crecer en San Roque me ha enriquecido como actor. Ese barrio es un caldo de cultivo de artistas»

-Dijo que el público de Mérida es exigente. Pero con cada función todos se levantan y aplauden...

-Creo que tiene que ver mucho con la generosidad del público emeritense porque ellos se hacen eco del esfuerzo que significa ver a una compañía trabajar y eso es lo que verdaderamente aplauden. Evidentemente también aplauden la calidad del espectáculo cuando es así. Cuando no lo es ocurre otra cosa y es que pueden levantarse, ponerse de pie, aplaudir... pero cuando tú sales de la función y empiezas a mezclarte en los círculos más pequeñitos, dan su opinión y en ese sentido si que son exigentes y conocedores de lo que están contando, eso me reconcilia mucho. No hay una pobreza cultural a la hora de ver un espectáculo en Mérida.