Poesía inglesa con acento extremeño

Guillermo García de Alarcón, que irá este año al Festival de Ledbury, junto a Pilar Reyes. :: j. m. romero/
Guillermo García de Alarcón, que irá este año al Festival de Ledbury, junto a Pilar Reyes. :: j. m. romero

Durante algunos días de julio los jóvenes se mezclan con los vecinos del pueblo de Reino Unido y aprovechan para perfeccionar su inglés| Alumnos del Instituto Dickens ayudan a organizar el Festival de Poesía de Ledbury

M. Ángeles Morcillo
M. ÁNGELES MORCILLOMérida

Ledbury es una pequeña localidad situada en el condado de Herefordshire, en Inglaterra (Reino Unido). Se encuentra ubicada al suroeste de la región Midlands del Oeste. Al norte de Bristol, al suroeste de Birmingham y cerca de la frontera con Gales. Durante algunos días de verano, este pintoresco lugar se hermana, de alguna manera, con Mérida. El lazo de unión lo refuerza un festival de poesía que se organiza en esta localidad. A esta aventura literaria tienen el privilegio de acudir varios alumnos del Instituto Dickens de Mérida para prepararlo y organizarlo.

Pilar Reyes, fundadora y directora de Dickens, explica que esta es una iniciativa de los vecinos de la localidad y que todos colaboran para que el festival salga adelante. Los alumnos ayudan, entre otras cosas, decorando las calles o dando publicidad de lo que se va a hacer a los visitantes al festival.

«Cuando me enteré de esta iniciativa me pareció algo precioso. Es un festival internacional de poesía que en los últimos años se ha posicionado como uno de los más importantes de Reino Unido. Y nosotros estamos encantados de participar», explica Reyes.

El pasado verano fue el primer año en el que participaron y estuvieron cinco jóvenes de Mérida

El Festival de Poesía de Ledbury se suele celebrar el primer fin de semana de julio. Este año será del 4 al 15 de este mes.

Dickens tiene un programa cultural por esa zona de Reino Unido durante el verano. Una experiencia con la que los jóvenes se ven inmersos en la cultura inglesa y aprovechan para practicar lo que aprenden en la academia durante el curso.

«Visitamos los pueblos que están cerca de donde nos alojamos. Y uno de ellos es Ledbury. De esa manera empezamos a movernos y a relacionarnos con la gente de allí. Vecinos que te hacen la estancia muy acogedora y agradable». Durante una de las visitas, descubrieron su festival de poesía. Un hallazgo que se vio reforzado porque además se enteraron de que tienen amigos que participan en su organización.

«Ofrecí a mis alumnos de nivel avanzado, que siempre están interesados en practicar y en hablar en inglés, para ver si podían participar de alguna manera en dicho festival, otra manera de perfeccionar el idioma de ese país», relata Reyes.

El pasado verano fue el primero que participaron y hasta tierras inglesas se desplazaron cinco estudiantes. Por el momento, esta es una actividad que puede disfrutar un número muy reducido de alumnos, ya que durante su estancia allí tienen que ser acogidos por familias. «Yo hablo de mis alumnos. Pero esta actividad está abierta a cualquier persona interesada en participar en iniciativas como esta», aclara.

La experiencia que vivieron los jóvenes el año pasado fue muy buena. De hecho, el festival finalizó con la actuación de baile flamenco protagonizada por una de las alumnas de Dickens. Fue todo un éxito.

«Me consta que los habitantes de ese pueblo estarían encantados de que hubiera más gente que participara en el festival de poesía. Intelectuales, poetas, gente interesada en la literatura... Cualquiera que quiera participar será muy bien recibido», dice Reyes. De hecho, una de las personas que ha sido invitada a este certamen y que aún no sabe si va a acudir es el poeta emeritense Rufino Félix Morillón.

Autónomos y desenvueltos

Quien tiene la suerte de participar en esta actividad, además de saber manejar bien el idioma, tiene que ser bastante autónomo. «Los alumnos que van allí deben tener entre los 15 y 17 años. Hacen cosas como recogida de datos de los eventos, encuestas en las calles... Por eso deben ser jóvenes resueltos y abiertos a colaborar con la gente. Y no todo el mundo tiene el mismo impulso de participar en iniciativas como esta con una actitud abierta». Este año ya tienen a tres alumnos fichados que van a ir seguro a Ledbury. Uno de ellos es Guillermo García de Alarcón, que ya lo hizo el año pasado. Le gustó tanto que repite.

Como hay actividades durante todo el día, cuando los chicos no están colaborando en la organización de estas, tienen la oportunidad de asistir a los actos que se programan. Aquí encuentran otra manera de escuchar inglés. «Es un desafío importante, porque se mueven en un ambiente culto y refinado en el que se encuentran con palabras, frases o expresiones que nunca antes habían escuchado. Una expansión del aprendizaje muy bonita. Una experiencia fantástica a la que animo a todo el que pueda permitírsela. Y un placer moverse en un sitio donde la acogida es tan buena».

Como es un lugar donde no hay muchos hoteles o alojamientos, son los propios vecinos los que abren las puertas de sus casas y acogen a los poetas que acuden al festival procedentes de todo el mundo.