La nueva ordenanza del taxi de Mérida contempla pagar con tarjeta o pedir silla infantil

Taxis esperando coger clientes en la parada de la plaza de España. :: brígido/
Taxis esperando coger clientes en la parada de la plaza de España. :: brígido

La aprobación definitiva se hará después de un plazo de 30 días de exposición pública y tras resolver las posibles reclamaciones

M. Ángeles Morcillo
M. ÁNGELES MORCILLOMérida

La mayoría de los vecinos que utiliza alguna vez el taxi en Mérida ignorará que la ordenanza que rige el servicio data de 1986. Hace 32 años que no se modifica este documento que marca las pautas, los deberes y obligaciones tanto de conductores como de usuarios.

A lo largo de estos años la sociedad emeritense y el servicio de taxis ha cambiado. Y mucho. Incluso la moneda en la que se abonan los trayectos. Porque lo que pone en la ordenanza que se va a modificar es que los taxistas deben tener disponible cambio de 500 pesetas. A partir de ahora dictará que tendrán que poder dar cambio de 50 euros, 8.319,3 de las antiguas pesetas.

El concejal de Tráfico, Marco Antonio Guijarro, explica que esta ordenanza no estaba estructurada como tal. «No tenía títulos ni capítulos. Esta ordenanza va a incluir muchas cosas que ya se hacen desde hace años pero que no están reguladas ni recogidas en una norma municipal».

Mérida cuenta con 47 taxis, siete de ellos adaptados a personas con problemas de movilidad

La nueva norma contemplará cosas que hace 32 años eran impensables. Como que el conductor no puede fumar dentro de su puesto de trabajo, es decir, dentro del vehículo, ni por supuesto, dejar que nadie fume dentro. Hace 32 años se fumaba en colegios u hospitales. Cómo no se iba a poder encender un cigarrillo en un coche, aunque fuese de servicio público.

Lo de pagar con tarjeta de crédito tampoco se incluía como opción. Ahora, por supuesto que sí. Es más, el conductor tiene la obligación de acompañar al cliente a un cajero automático para que pueda sacar dinero si no lo tiene en metálico.

La antigua ordenanza nada decía tampoco de cómo debían viajar los niños en el taxi. Cada uno se sentaba donde podía, estuviera seguro o no. Una escena así ahora es impensable. Por lo que si una persona demanda un equipo de retención infantil para niños de menos de 1,35 metros, es decir, una sillita, el taxista que lo transporte tendrá la obligación de proporcionársela sin coste adicional.

También se regula por escrito la posibilidad de llevar publicidad o que el taxi debe realizar un servicio mínimo diario de ocho horas, con los descansos pertinentes.

La ordenanza también regulará la vestimentas de los conductores, que no podrán ir con bermudas, camisetas de tirantes o chanclas, estas últimas no solo por estética, sino también por seguridad.

Las personas que para desplazarse precisen de perros lazarillos podrán montarlos junto a ellos y los animales viajarán de forma gratuita. Las demás mascotas lo harán en transportines o jaulas y deberán llevar la documentación de vacunación del animal.

Los conductores podrán negarse a coger a los clientes si ven que hay más de los que se pueden montar, si nota que tiene evidentes síntomas de embriaguez o de que esté bajo los efectos de sustancias estupefacientes o si de forma reiterada y en anteriores ocasiones no abona el servicio.

Guijarro también explica que en la actualidad se contempla un máximo de licencias de taxis por población, conforme al decreto regional de 2015, que establece una licencia por cada 2.000 habitantes, o se regula la posibilidad de que existan vehículos de siete plazas.

El concejal informa de que, en la actualidad hay 47 taxis en la ciudad, siendo 7 los que están adaptados a personas con problemas de movilidad, y ya hay alguna mujer conductora, aunque no detalla el número.

El pasado 8 de octubre salió publicado en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) el anuncio del acuerdo relativo a la aprobación de la nueva ordenanza reguladora del servicio municipal de autotaxi en Mérida, a la que el pleno municipal del 27 de septiembre dio luz verde con 15 votos a favor y 9 abstenciones.

Dicho expediente se someterá a exposición pública, por el plazo de treinta días, contados a partir de la publicación del presente edicto, tiempo en el que se podrán presentar posibles reclamaciones que serán resueltas por la Corporación. Si no se presenta ninguna, en un mes podría estar aprobada de forma definitiva. Si hay alguna, será alrededor de diciembre cuando entre en vigor.

Alegaciones de IU

El grupo municipal de Izquierda Unida ha presentado seis alegaciones al texto propuesto por el equipo de Gobierno para la aprobación de la ordenanza. Las alegaciones presentadas por IU-Mérida tienen por objeto, por ejemplo, la prohibición del derecho de transmisión (venta, herencia, cesión..) de las licencias de taxi que se adjudiquen después de la entrada en vigor de la nueva ordenanza o el establecimiento de un complemento para las recogidas del cliente en domicilio.

Por otra parte, se refieren a que el coste de los trayectos que se realicen desde las paradas de la plaza España y la Rambla se iniciará desde el momento en el que el cliente acceda al vehículo en las ocasiones en las que no haya estacionado ningún taxi en el momento de solicitar el servicio desde estas paradas.

También se pide fijar un plazo de solicitud para la participación en los procedimientos de adjudicación de licencias de 15 días hábiles para evitar arbitrariedades de la administración local.

Sustituir en los procesos de adjudicación de licencias la aportación de la documentación que acredite los requisitos esenciales por una declaración responsable sobre el cumplimiento o la creación de paradas provisionales para dotar de paradas los espacios en los que se celebren eventos y espectáculos de gran afluencia son otras de las peticiones de IU.

 

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