«Las Matemáticas son un idioma que nos ayuda a interpretarlo todo»

Kei Rodríguez, en el Instituto Santa Eulalia. :: J.M. ROMERO/
Kei Rodríguez, en el Instituto Santa Eulalia. :: J.M. ROMERO

Kei Rodríguez Hachimaru tiene 13 años, cursa 2º de la ESO en el Instituto Santa Eulalia y representará a Extremadura en la Olimpiada Matemática

M. Ángeles Morcillo
M. ÁNGELES MORCILLOMérida

Tiene 13 años, estudia 2º de la ESO en el Instituto Santa Eulalia y se puede decir que es un hacha de los números. Le encantan y se le dan bien. De hecho, se le dan estupendamente. Y por eso considera las Matemáticas como un juego con el que se suele divertir bastante. Por eso, Kei se ha ganado ser uno de los tres alumnos de la región que representará a Extremadura en la XXX Olimpiada Matemática, que se celebrará desde el 27 hasta el 30 de junio en Jaén. Se clasificó hace unos días en la XXVIII edición de la Olimpiada Autonómica que se celebró en la localidad pacense de Burguillos del Cerro.

-¿Cuáles son tus aficiones?

-Me gusta tocar el violín y los animales, sobre todo los insectos. De hecho, tengo como mascotas una colonia de hormigas.

-¿Cómo conociste a esos animales y te atraparon para que te gusten tanto como para tenerlos como mascotas?

-Buscando vídeos por Internet me encontré con algunos en Youtube. Empecé a mirar y me informé hasta que me hice de una colonia. Casi tiene un año.

-¿Cómo se cuida una colonia de hormigas?

-Se le hace un hormiguero de acrílico que puedes comprar online. Le pones agua, comida... Algunas veces les pongo semillas, otras agua con miel y proteínas como un trocito de jamón

-A las hormigas les gusta el jamón... qué listas ¿no?

- Sí, mucho.

-¿Qué de especial tienen las hormigas? ¿Son tan listas como parecen?

-Sí. Porque forman sociedades, como los humanos, e interactúan entre sí. Están muy bien organizadas

-¿Desde cuándo estudias en el Instituto Santa Eulalia?

-Desde 2017. Antes estuve en el CEIP Ciudad de Mérida. Me fue bien allí.

-¿Notaste el cambio al instituto?

-Un poquito. El primer año di un bajón. Pero este año me he puesto las pilas y me va bien.

-Tu buena relación con las Matemáticas ¿de cuándo viene? ¿qué tienen que te atraigan tanto?

-Son muy lógicas y claras. No tienen mucho lío. Es un número, una línea y es fácil en cierto sentido. Es como un idioma que nos ayuda a interpretar todo. Cuando era pequeño ya se me daban bien las Matemáticas, pero no es que tuviera mucho interés. No las estudiaba como ahora.

-A lo largo de este curso ¿qué has aprendido a hacer en esta materia?

-Ecuaciones, estadística, un poco de probabilidad, geometría...

-¿Y qué es lo que más te gusta?

-Lo que más me gusta es geometría y álgebra. Con la geometría puedo representar las matemáticas con dibujos.

-Supongo que hay compañeros de clase y amigos que tienen las Matemáticas atragantadas y no se les da tan bien como a ti. ¿Qué les dices para animarles y demostrarles que no son tan difíciles?

-Yo creo que algunos no tienen tanto interés por ellas como yo. O porque no las acaban de comprender. Hay que intentar comprenderlas para que te gusten. Por ejemplo, a mí al principio el violín, instrumento que toco, me costaba mucho. Pero ahora que ya llevo un tiempo se me da bien y disfruto tocándolo. Pues lo mismo pasa con las Matemáticas. Solo hay que ponerle empeño.

-¿Tiene algo que ver aprender música con aprender Matemáticas?

-Sí, supongo. Armonía son como cálculos o fórmulas para que suene bien y encajen bien las notas. Pues lo mismo pasa con las Matemáticas.

-¿Estudias en el Conservatorio?

-No. Tengo un profesor particular. Comencé con 7 años a tocar el violonchelo, pero era complicado porque tenía la mano pequeña. Así que me cambié a violín.

-¿Cuáles son tus aspiraciones? ¿Qué quieres ser de mayor?

-A mí me gustaría estudiar la carrera de Matemáticas o Física, porque también me gusta, o Química... Todas las ciencias me gustan mucho. Me gustaría hacer una carrera en la Universidad. Y música, más que de forma profesional, me gusta como afición.

-¿Cómo te estás preparando para la Olimpiada?

-Intento adquirir más conocimientos sobre la materia y hago algunos problemas para desarrollar más el pensamiento matemático. Tener la mente más flexible y poder buscar soluciones inesperadas. En la Olimpiada no es nivel de Bachillerato, sino que hay que pensar de una manera diferente. No es aprenderse una fórmula y escribirla en el papel. Hay que darle vueltas y vueltas a la cabeza.

-¿Te ayuda alguien a prepararla?

-Me ayuda mi hermano mayor, que me da consejos y me dirige a páginas de Internet donde puedo estudiar algunos problemas. Mi profesor de Matemáticas también me ha dado algunas pautas para seguir. Y me guío también por un libro que me han dejado sobre Olimpiadas Matemáticas de otros años en el que vienen ejercicios y problemas.

-¿Qué te esperas encontrar en la prueba?

-Supongo que durará unas dos horas y quizás nos pongan cuatro problemas. Pocos, pero seguro que serán difíciles. Y habrá que pensar.

- Y el premio ¿cuál es?

-Sobre todo la experiencia, conocer nuevas personas... Y ya nos han dado algunos regalos, como calculadoras muy buenas.

- Y después de la Olimpiada ¿cómo se presenta el verano?

-Pues muy bien. Creo que voy a sacar buenas notas, incluso en Historia, que también me gusta mucho, pues te da la oportunidad de conocer el pasado de toda la humanidad. Lo que se me da un poco peor es el francés. Pero lo demás lo llevo bien. Aprovecharé el verano para estudiar mucho, practicar de todo para conseguir más conocimientos. Hay mucho tiempo libre que hay que aprovechar para potenciar las habilidades. Lo bonito es que si consigues mucho nivel puedes aportar cosas a las Matemáticas, a la Física, a las tecnologías y así poder beneficiar a la sociedad.