La Junta concede el permiso ambiental al centro de reciclaje La Grulla en Mérida

Actividad en la planta de reciclaje La Grulla, en el polígono El Prado. :: brígido/
Actividad en la planta de reciclaje La Grulla, en el polígono El Prado. :: brígido

Las instalaciones situadas en el polígono El Prado llevan en funcionamiento desde 2011 pero se han adaptado a las exigencias de la Administración

Juan Soriano
JUAN SORIANO

La planta de reciclajes La Grulla, situada en el polígono industrial El Prado de Mérida, ya cuenta con el visto bueno ambiental de la Junta de Extremadura. De esta forma, culmina un proceso de actualización de permisos para unas instalaciones que se encuentran en servicio desde 2011.

La planta comenzó a operar ese año con una licencia municipal y el visto bueno autonómico. La instalación no necesitaba un permiso especial, pero cuando se solicitó la renovación para 2016 la Junta reclamó que se llevara a cabo un proceso de evaluación que debía culminar con la autorización ambiental unificada, requerida para cierto tipo de actividades contaminantes.

La empresa promotora recurrió y el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura dictaminó que Reciclajes La Grulla debía recibir de forma automática la renovación del permiso de actividad. Pese a ello, el responsable de la empresa, Antonio Sánchez, decidió continuar con los trámites y cumplir con las exigencias de la Junta.

La empresa ha mejorado el procesado del material para evitar su acumulación en las instalaciones

Para ello, ha contado con el apoyo profesional de la empresa emeritense Patrimonivm, en concreto de los técnicos Manuel de la Heras y Ángel Portillo. Como explica el primero, se ha llevado a cabo un proceso de actualización de la planta para poder recibir la autorización ambiental. Con ese fin, se ha elaborado un plan de restauración, con un mayor control de los residuos que se acumulaban en la parcela.

El resultado es que ahora se cuenta con una actividad aún más respetuosa con el medio ambiente, afirma Manuel de las Heras, y que además es única en la comarca emeritense, con lo que contribuye a evitar las escombreras ilegales.

Residuos de construcción

La planta de reciclaje se encuentra en una parcela de más de tres hectáreas situada en las traseras del Parque de Bomberos. Cuenta con capacidad para tratar 20.000 toneladas al año de distintos residuos, principalmente procedentes de actividades de construcción y demolición.

Antonio Sánchez señala que la planta se dedica principalmente al tratamiento de residuos de obras. Como explica, el cierre de las escombreras de Mérida y Calamonte hacía necesario contar con este tipo de servicios en la zona.

Como en un centro de tratamiento de basuras, la empresa se encarga de separar los materiales que llegan a sus instalaciones y destinarlos a los lugares especializados en los que se lleva a cabo su recuperación para un posterior uso. Asimismo, tiene capacidad para reutilizar los materiales de obra, con los que se produce zahorra destinada a empresas de materiales. Todo ello además bajo la fórmula de un centro especial de empleo para personas con discapacidad, en el que trabajan diez empleados.

Sánchez recalca que la planta ha conseguido mejorar los sistemas de procesado para que el material no se acumule en la parcela, uno de los motivos de queja de los vecinos de la zona, que mantienen una batalla judicial contra La Grulla.

Junto a esto, la firma puso en marcha otras medidas para mitigar el impacto de su actividad, como aspersores para evitar que se levantara demasiado polvo.