La Huerta de Otero de Mérida esconde una casa, termas, mosaicos y parte de la muralla

Los alumnos de la Escuela Profesional Diana descubren una parte de un mosaico. :: brígido/
Los alumnos de la Escuela Profesional Diana descubren una parte de un mosaico. :: brígido

El Consorcio, el Instituto de Arqueología y la Escuela Profesional Diana excavan la zona para convertirla en un parque arqueológico

M. Ángeles Morcillo
M. ÁNGELES MORCILLOMérida

Las excavaciones que se realizan en el paraje conocido como Huerta de Otero pretenden dejar al descubierto el gran parque arqueológico de gran valor histórico y cultural que esconden toneladas de tierra. Este es uno de los yacimientos más espectaculares de la ciudad, según confirmó ayer el director del Consorcio de la Ciudad Monumental, Félix Palma. Visitó ayer los trabajos acompañado del alcalde.

«Sabemos de la importancia de los restos conservados porque en este lugar ya se intervino en los años 70 y 80. Durante las excavaciones se descubrió parte de la muralla romana y, adosándose a ella, restos de una vivienda magníficamente conservada, con pavimento de mosaicos, termas y algunos otros elementos marmóreos que dan idea de lo bien conservada y de lo importante que era esa casa», explicó. Palma añadió que el fin del Consorcio es poner este yacimiento a disposición de los ciudadanos e incluirlo como una nueva oferta turística, arqueológica y cultural más para visitar en la ciudad.

La excavación propiamente dicha se realiza por los alumnos de la Escuela Profesional Diana del Ayuntamiento, concretamente por los de la especialidad de Arqueología. Durante los últimos días se han sumado a estos trabajos 4 peones de arqueología contratados por el Consorcio. Son algunos de los 20 que va a contratar en total esta entidad para excavar grandes recintos monumentales como el Peristilo del Teatro Romano, la Casa del Mitreo o la Casa del Anfiteatro.

Las labores se centran en excavar este paraje en el que ya se intervino en los años 70 y 80

Los trabajos arqueológicos de este paraje están dirigidos por el Consorcio y el Instituto de Arqueología.

Las labores actuales se centran en excavar el lugar, ya que hay mucha tierra, en algunos puntos hasta 3 o 4 metros de profundidad. Y también limpiar lo que se excavó hace unos 50 años.

«Este es un primer paso. Lógicamente no es definitivo porque no vamos a poder excavar en lo que queda de este año el yacimiento completo, que también habrá que documentar. Pero es un primer paso para que la gente pueda ver la espectacularidad de este lugar, que está en un entorno privilegiado. A partir de ahí vamos a intentar poner todos los medios económicos para que este lugar, más pronto que tarde, se convierta en un parque arqueológico que se pueda visitar. Así empezó, por ejemplo, la Casa del Anfiteatro, la del Mitreo y, salvando las distancias, el Teatro Romano. Todo va a depender de los medios económicos y humanos que tengamos para poder afrontar esto», resaltó Palma.

Como hay documentación gráfica y fotográfica de la excavación que se hizo en el pasado, de momento no hay sorpresa de lo que se está encontrando. Pero la limpieza servirá para que los vecinos descubran la importancia de este yacimiento.

Hasta noviembre

María Teresa San Juan y María Victoria Melo son monitoras del curso de Arqueología de la Escuela Profesional Diana. Ayudan en la formación de los 15 alumnos de esta especialidad para que en un futuro se conviertan en peones especializados de arqueología y puedan compartir las labores que desempeña un arqueólogo.

Explican que trabajos que desempeñan en la actualidad consisten en la limpieza de las excavaciones que se llevaron a cabo en los años 70 y 80, además de intervenir para dejar al descubierto la muralla que existe en este lugar y algún que otro mosaico de excelente calidad.

«Aparte de gran cantidad de tierra, estamos encontrando muchos restos que forman parte de la historia de Mérida. La muralla, una domus y algunos mosaicos», explican con entusiasmo. «Aún queda mucho por descubrir y cualquier tipo de información es relevante». Los alumnos estarán con estos trabajos hasta el mes de noviembre.

El objetivo es excavar, al menos, el 70% de la superficie de este paraje. Una zona situada entre el aparcamiento Atarazanas, la muralla de la Alcazaba y el parque dedicado a Europa.