El graderío de la cávea ima del Teatro Romano de Mérida se sustituirá de forma progresiva

Algunas de las partes más deterioradas de las gradas que se van a sustituir. :: /BRÍGIDO
Algunas de las partes más deterioradas de las gradas que se van a sustituir. :: / BRÍGIDO

Los trabajos han salido a licitación por 237.470 euros, IVA incluido, y se ha establecido un plazo de ejecución de cuatro meses

M. Ángeles Morcillo
M. ÁNGELES MORCILLOMérida

Durante los próximos meses se tiene previsto acometer la sustitución y mejora de parte del graderío del Teatro Romano.

Concretamente, la intervención se hará en la cávea ima y la obra se ejecutará conforme al proyecto de sustitución del graderío de la ima cávea del Teatro Romano redactado por el Arquitecto Juan Antonio Vera, del Servicio de Obras y Proyectos de la Consejería de Igualdad y Cultura de la Junta de Extremadura.

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El valor estimado del contrato se ha establecido en 196.256 euros, que incluido el IVA, eleva el importe a 237.470 euros.

Las ofertas para llevar a cabo las obras de revestimiento de suelos y paredes del monumento se pueden presentar hasta el próximo 14 de febrero. El plazo de ejecución de los trabajos se ha establecido en 4 meses.

Hace ya algunos años, debido al estado en el que se encontraba esta parte del monumento, y con la intención de hacer más confortable y segura la asistencia al público de las obras del Festival de Teatro Clásico, se tomó la decisión de recuperar la volumetría de las antiguas gradas. Para ello se colocaron unas estructuras metálicas, fijadas al terreno, que soportaban un revestimiento compuesto por fibra de vidrio y resina de poliéster coloreado y que imitaban la terminación de la piedra original.

Dicha actuación fue llevada a cabo con la intención de retirarlas una vez finalizadas las representaciones teatrales, para posteriormente volver a colocarse el siguiente año en el mismo evento. Sin embargo, debido al agrado del público y de la administración, se decidió mantenerlo de forma permanente.

La cávea o graderío del Teatro Romano se encuentra dividido en seis zonas delimitadas por las escaleras de acceso. El graderío está compuesto por un graderío (cávea) semicircular con capacidad en su momento para 6.000 espectadores. Estaba dividido en tres zonas: ima cávea (22 filas de graderío), media (5 filas), y summa, esta última muy deteriorada en la actualidad.

Muy deteriorado por el uso

La necesidad de cambiar este graderío viene dada por diferentes motivos. Por un lado, por el proceso de corrosión que daña los perfiles longitudinales, por la oxidación en la estructura que lo sustenta, porque los apoyos interiores están sin conexión a la cimentación y a causa de la rotura del encubrimiento sintético, según se explica en el pliego técnico.

Por ello, se considera necesaria llevar a cabo esta intervención que se centrará en consolidar y proteger las improntas del graderío que estén en mal estado. Se hará mediante la aplicación de lechadas de cal, caseina y otros productos. Se colocará en las zonas donde se indique una capa protectora de geotextil y mortero de cal aérea grasa. El fin es no dañar los restos arqueológicos al apoyar la estructura en la grada.

La sustitución del graderío conlleva una demolición total de la estructura y del material de acabado de poliéster para luego colocar la estructura y sobre esta el revestimiento de poliéster con el mismo acabado al que existe en el graderío.

También se aprovechará la intervención para mantener y conservar las barandillas y el entablado de madera del corredor de acceso a la ima cávea superior.

Teniendo en cuenta que el Teatro se tiene que tener abierto al público y disponible para el Festival de Teatro, se propone llevar a cabo la sustitución de los elementos de manera progresiva. De los seis sectores en los que se divide el graderío, se va a actuar en todos menos en el cuatro, que es uno de los centrales, ya que en este se ha intervenido de forma reciente. Los que están en los laterales, por los que se empezará, son los más deteriorados.

El proyecto se ha elaborado teniendo en cuenta criterios de accesibilidad universal y de diseño para todos, tal como se define en el Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad.