La grabación de la compra de votos y la baja de un coche municipal

M. Á. M. MÉRIDA.

El nombre de Daniel Serrano ha estado ligado a asuntos polémicos en los últimos años, aunque de todos ellos ha salido airoso.

En los últimos días de campaña de las elecciones de 2015, salió a la luz una grabación en la que el edil del PP admitía que había habido compra de votos en 2011. En la grabación se escuchó al edil hablando con un hombre que le ofrece comprar votos, unos 500, de cara a las elecciones del 24 de mayo. Ambos se refieren a una compra de votos en los comicios autonómicos y municipales de 2011. «Me pillaron y se montó un pollo de cojones», se oye decir a Serrano. Después la persona pregunta al popular si también puede hacerse en las elecciones del 24 de mayo, a lo que Serrano respondió: «Nos tienen a raya». Se refería, probablemente, a la denuncia presentada por el PSOE y desestimada por la junta electoral de zona por un posible registro masivo de votos por correo de mayores de residencias y usuarios del Psiquiátrico. Serrano aseguró que nunca el PP compró votos y que al «sentirse intimidado por la persona le siguió la corriente para darle largas». Denunció a esa persona.

En julio del pasado año, una sentencia absolvió al concejal de los delitos de malversación y prevaricación de los que le acusaba el Gobierno local por el modo en que tramitó la baja de un coche municipal. La sentencia recoge que no existen estos delitos en la orden que dio de destruir del vehículo. Recuerda que este fue un regalo de una empresa al Ayuntamiento, el Consistorio intentó aprovecharlo pero no era apto para el servicio.