Las enfermedades mentales crecen entre los jóvenes en Mérida por el consumo de drogas

Ángela Arias junto a su compañero Eduardo que leyó el manifiesto en la Plaza de España. :: j. m. romero/
Ángela Arias junto a su compañero Eduardo que leyó el manifiesto en la Plaza de España. :: j. m. romero

Hoy se celebra el Día Mundial de la Salud Mental y la asociación Feafes Mérida leyó ayer un manifiesto que este año se centra en la prevención del suicidio

M. Ángeles Morcillo
M. ÁNGELES MORCILLOMérida

El Día Mundial de la Salud Mental se celebra hoy. Pero ayer ya hubo un acto en la Plaza de España organizado por Feafes Mérida, la Asociación de Familiares y personas con enfermedad mental de la ciudad y comarca.

El día se centra este año en la prevención del suicidio. Para que la sociedad sea sensible a la terrible situación que sufren muchas personas que, a veces, acaban con su vida, se leyó un manifiesto. Una lectura con un contenido que pretende abrir una puerta a pensar de una manera diferente y a darle visibilidad a ese sufrimiento. «Cualquier persona que ahora esté pasando por un momento malo de su vida por una cuestión emocional, física o mental no debe pensar que la única solución es acabar con su vida». No se puede permitir dar una solución permanente a un problema que es temporal. «Porque lo bueno y lo malo pasa. Pero la persona que lo pasa mal no lo ve porque sufre». Así se expresa Ángela Arias, directora técnica y psicóloga del centro de rehabilitación psicosocial Feafes en Mérida.

Dice que una de las grandes causas, y la más peligrosa de los pensamientos suicidas de muchas personas es, sin duda, la soledad. «Vivimos en una sociedad cada vez más individualista. En la que nos encerramos en nosotros mismos y somos incapaces de saludar o de decir hola, buenos días... Eso, que debería ser normal, se está convirtiendo en algo excepcional. Y eso lleva a muchas personas a sufrir en silencio. Aunque el ser humano es un ser social y necesitamos de los demás, la gente está muy sola. Hay mucha falta de empatía y de confianza y se duda de todo el mundo. Y eso está haciendo estragos. Nadie te va a solucionar los problemas, pero hablar de ellos es una descarga muy importante. Y muchas veces está ahí el comienzo de la solución».

La asociación hace campañas dirigidas a los jóvenes para disuadirles del consumo de alcohol y drogas

Con este día, al menos los que trabajan en Feafes, quieren demostrar que están ahí. Que no hay por qué avergonzarse y sufrir en soledad. «Nosotros siempre estamos dispuestos a escuchar. Y les decimos que hay otros caminos para enfrentarse a los problemas», insiste.

La enfermedad mental le toca a todo el mundo de una u otra forma. Hay mucha gente que sufre depresión, ansiedad, consume ansiolíticos o tranquilizantes para dormir. Síntomas de que no están bien.

Nunca sobran voluntarios

Ángela recuerda que en la asociación siempre necesitan voluntarios. Nunca sobra gente para ayudar. El movimiento Feafes pretende dar respuesta a todas las necesidades que se plantean en salud mental.

«Creamos recursos aunque muchas veces no tengamos dotación. Y muchas veces se nos queda corta la ayuda de la gente. Porque cada vez hay más personas con enfermedades mentales, sobre todo gente joven». Dice en este sentido que el tema del consumo de diversas sustancias está haciendo grandes estragos entre los más jóvenes.

Para prevenir estas conductas, Feafes Mérida ha iniciado una campaña de concienciación y sensibilización en los ciclos de Secundaria de los colegios e institutos de la ciudad. Todo ello para fomentar la salud mental y, sobre todo, la prevención para disuadir del consumo de tóxicos, tanto de alcohol como de drogas. «Este es uno de los grandes problemas que tiene la juventud actual. La posibilidad de que debuten en un trastorno mental debido al consumo de estas sustancias, que pueden suponer el detonante de lo que luego se desarrolle como una enfermedad», explica Ángela.

Dice que el riesgo es grande. Porque los jóvenes no son conscientes. A esto se añaden las leyendas urbanas y la información distorsionada o errónea que les llega a través de las redes sociales . «La información real y verídica que podamos lanzarles los profesionales no les llega. Por eso, lo que queremos conseguir con estas campañas es trasladar la información profesional y verídica a la calle y a los jóvenes».

Los alumnos de 4º curso de la ESO y 1º de Bachillerato, que tienen en torno a los 16 años, son los que están en una edad clave para decidir si toman un camino u otro. «Para ellos, el consumo de cannabis está muy normalizado. Y justifican su consumo diciendo que se utiliza incluso para el cáncer. Es cuando nosotros le preguntamos ¿Pero tú tienes cáncer para tener que consumirlo? En esos momentos, se quedan callados, agachan la cabeza, bajan la mirada...».

Dice que hay que aprovechar que la gente joven tiene mucha información y mucha capacidad para discernir, por lo que hay que hacerles pensar. Ese es el objetivo de Feafes. Hacerles pensar. Lanzarles una buena información para que puedan analizarla y decidir entre lo bueno y lo malo.