FESTIVAL DE TEATRO DE MÉRIDA

Eneko Sagardoy: «Luis Luque me descubrió en mi discurso de los Goya»

Eneko Sagardoy en la sede del Festival de Mérida/
Eneko Sagardoy en la sede del Festival de Mérida

Debuta en el Teatro Romano con su interpretación del príncipe Acamante en 'Fedra', que está en cartel hasta mañana

BEATRIZ BRAVO

Eneko Sagardoy llega al Festival Internacional de Teatro Clásico el mismo año que ha recibido el Goya al Mejor Actor Revelación con su papel de gigante en 'Handia'.

Contaba Lolita en la presentación de 'Fedra' que le llamaba Eneko Sarandonga cuando olvidaba su apellido en los ensayos, ¿cómo le sonaba?

–A mí me encantaba que me llamara así. Lolita es una mujer muy normal, con mucho humor y con mucho amor. Pero tenemos mil anécdotas. Por ejemplo, me traía tuppers cuando iba a comer a un restaurante y le sobraba comida.

Le trataba como un hijo, entonces, como Acamante de Fedra en esta obra.

–Totalmente. Y además le he cogido un cariño muy grande a Lolita.

Con sólo 24 años ha recibido el Goya al mejor actor revelación por su interpretación en 'Handia', ¿cómo está viviendo el llegar ya tan alto?

–Es verdad que un Goya tiene mucho prestigio, evidentemente, pero no siento que esto sea lo más alto. Es muy difícil ya trabajar como actor hoy en día, y ganar un Goya, ni te digo. Estoy muy contento y siento mucho alegría porque los premios dan un escaparate muy grande. El Goya es un empujón, que además te dice que algo estás haciendo bien.

Habrá tenido que ver algo este galardón para formar parte del elenco de 'Fedra'.

–Luis Luque no me descubrió precisamente en 'Handia' para hacer Acamante, sino en el discurso de los Goya. Será por cómo hablé que se dijo 'este es Acamante'. Vería rasgos muy acamantianos en mí, un chaval, un hijo, que habla muy bien y con mucha propiedad. No sé qué vería en mí pero supongo que estar con traje y dando un discurso tiene mucho de príncipe también.

¿Dónde guarda la estatuilla? 

–La tengo en el salón de la casa de mis padres.

–¿Por qué allí? 

–No la quiero ver todos los días. Prefiero ver el Goya de vez en cuando y acordarme de la ilusión que me hizo. La vida avanza, eso ya pasó, y tengo que seguir trabajando.

Su personaje en 'Handia', Joaquín, era un personaje algo raro, ¿cómo se sentía al interpretarlo?

–A mí me salía llorar todo el rato, El crecer sin parar me daba muchísima pena. Me parecía tal drama, tal descontrol vital y corporal… Pero los directores de la película me decían que no llorase, que fuera un personaje con más coraza. Entonces lo endurecí, pero manteniendo esa profundidad de dolor en la mirada. 

«Un Goya te da prestigio y muchas oportunidades pero en el día a díatodo sigue igual»

¿Cómo es la vida después de ganar un premio Goya?

–Es igual. Lo que te cambia la vida son otras cosas mucho más importantes. Un goya te da prestigio y muchas oportunidades, pero en el día a día todo sigue igual

Cuando recibiste ese premio del cine español estabas en el paro, tras hacer 'Handia'. Curioso, ¿no? 

–Estaba sin trabajar esos meses pero después de la gala de los Goya tenía trabajo otra vez. No puedes estar trabajando los doce meses en nuestro oficio, es casi imposible.

¿Cómo ves el panorama de la interpretación para los jóvenes que quieren ser actores?

–Muy difícil. Yo me siento afortunado y un privilegiado por poder trabajar como actor tal y como están las cosas. No hace falta más que hablar con colegas de oficio para hacerte una idea. Más del 80 por ciento de los actores no se puede dedicar a esto solamente para vivir. Y eso te lo dice todo ya.

¿Y cuál puede ser el secreto para poder triunfar sobre el escenario?

–Me gustaría saberlo, pero creo que por muy bueno que seas y mucho talento que tengas tampoco tienes absolutamente nada asegurado. Conozco a muchísimos actores buenísimos que no trabajan. Por lo tanto no hay secreto. Evidentemente no puedes dejar de trabajar, de formarte y de darlo todo en cada proyecto, pero desgraciadamente hay algo que se nos escapa a los actores de las manos. Por eso me gusta siempre estar cerca de la creación propia. 

Los clásicos

Como hijo de historiadores, ¿había escuchado los clásicos en casa? 

–Sí, mi padre ha leído más clásicos que yo. En mi casa ha habido muchos libros toda la vida y se les ha dado además mucha importancia a la palabra. He tenido muy cerca el mundo de la literatura y le hemos dado mucho valor. Y al afrontar un trabajo en el que la palabra tiene tanto peso, eso es un gusto.

¿Hasta dónde quiere llegar como actor?

–Lo que quiero es poder embaucarme en proyectos que me interesen y me inquieten, con los que me diga a mí mismo 'qué difícil va a ser esto'. Quiero trabajar en historias que me gustaría ver a mí como espectador.

Actuar en esta obra de 'Fedra' era un reto porque yo no había hecho nunca un clásico. Tampoco había creado nunca una obra desde cero en teatro en castellano.

«Me siento afortunado y un privilegiado por poder trabajar como actor tal y como están las cosas»

¿Le ha abierto muchas puertas 'Handia'? 

–Nunca lo sabes pero supongo que sí, porque ha gustado mucho la película y la ha visto mucha gente. Y eso siempre es para bien, seguro.

¿Tienes más proyectos a la vista tras la gira de 'Fedra'?

–Sí, para finales de este año y el que viene hay proyectos. Estoy muy contento porque viene mucho trabajo y proyectos que me interesan muchísimo.

¿Qué sabía del Festival de Teatro Clásico de Mérida?

–Me llegaba que era muy especial, con mucha magia y vibración. Me contaban que actuar en el Teatro Romano era increíble, como retroceder casi a los ancestros. Y efectivamente ayer (por el domingo pasado), cuando fui de público, aluciné. Llegué deseando pisar el escenario, convencido que iba a ser especial.

Cuando vio 'Filectotes', era su primera vez en este teatro?

–No había estado nunca en este teatro. Sí que estuve en el de Tarragona pero aquí nunca llegué a venir.

–¿Qué es lo más difícil de interpretar a Acamante? 

–Me ha sido complicado encontrar el registro, porque además de ser un clásico, la dirección de Luis nos lleva a una interpretación muy minimalista.

¿Y con lo que ha disfrutado? 

–He disfrutado mucho encarnando la violencia de Acamante, que es muy contenida. Es gustoso siempre ir a los extremos, y muy divertido.

 

Fotos

Vídeos