«Hay que darle a la atención primaria la importancia que tiene porque es la base»

Ángel Alberto Romero, en el Hospital de Mérida. :: J.M. ROMERO/
Ángel Alberto Romero, en el Hospital de Mérida. :: J.M. ROMERO

Se propone como alguno de sus retos implicar más a los profesionales en la humanización de los pacientes

M. Ángeles Morcillo
M. ÁNGELES MORCILLOMérida

El Área de Salud de Mérida tiene nuevo gerente: Ángel Alberto Romero Cerón, de 40 años, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, adscrito al Servicio de Urgencias Hospitalarias del SES. Cuenta con experiencia profesional tanto en zonas rurales como en ámbito urbano. Tiene un Máster Universitario de Dirección de Organizaciones Sanitarias y Sociosanitarias y ha sido jefe de Sección de Urgencias y coordinador médico hospitalario del hospital Siberia-Serena. Desde 2016 hasta el momento de su nombramiento, hace pocas semanas, ha sido el responsable de la Dirección Médica de Atención Especializada del área sanitaria de Mérida. Romero explica a HOY cuáles son sus expectativas en el nuevo puesto y qué retos se ha propuesto conseguir.

-Ahora pasa al área de gestión. ¿De dónde viene? ¿Cuál era su responsabilidad anterior?

-Hice la especialidad de Medicina de Familia en Plasencia y Badajoz. Cuando finalicé, comencé a trabajar en Urgencias del hospital Tierra de Barros , donde estuve siete años. Después me fui al Hospital de Talarrubias y, estando allí, me ofrecieron la dirección de Atención Especializada del Hospital de Mérida, donde llevo dos años y medio. Con la marcha del anterior gerente, Juan Carlos Escudero, a Cáceres me hicieron la propuesta de la gerencia del área. Una propuesta que conlleva mucha responsabilidad y en la que hay que trabajar muchísimo. Estoy muy ilusionado porque creo que se pueden hacer cosas y quiero transmitir esa ilusión y motivación al área.

«El Área de Mérida se caracteriza por un buen control de las listas de espera quirúrgicas»

-Es muy distinto trabajar de puertas adentro a hacerlo codo a codo con médicos y pacientes, ¿no?

-La gestión te aporta una visión diferente. Y sobre todo cuando vienes de las batallas, de las Urgencias, este es un mundo totalmente distinto, con una visión más global y con la que empiezas a entender muchas de las decisiones que se toman.

-¿Echa de menos el trato con los pacientes, el trajín diario de un médico?

-Sí, mucho. Me encanta mi profesión. Es cierto que cuando atiendes a pacientes, en mi caso en la puerta de Urgencias, el trabajo te satisface y la gestión la haces desde que estás sentado delante de un paciente. Pero es cierto que esta otra forma de trabajar. Esta visión también te gratifica porque puedes poner en marcha proyectos, que si salen bien y motivan a la población, es también bonito de hacer.

-Uno de los retos que se ha propuesto es la puesta en marcha de un servicio de Oncología Radioterápica moderna. Hábleme un poco de este objetivo que quiere conseguir en el Área de Mérida.

- Con la donación que hizo la Fundación de Amancio Ortega para la adquisición de aceleradores lineales, el Hospital de Mérida se ha dotado de uno de ellos. Y para poder instalarlo hay que construir un búnker. En principio, la idea es la construcción de este y la instalación del acelerador. Eso conlleva el diseño a nivel estructural de un nuevo entorno en la parte de Oncología Radioterápica. Con esto queremos modernizar el servicio que tenemos, que lleva ya bastantes años, y aprovechar esa ocasión para fomentar la humanización de los pacientes.

-Ese es uno de los lemas del Área de Mérida, ¿no?humanizar la atención a los pacientes y aumentar la calidad asistencial.

-Creo que el sistema sanitario está para atender las necesidades de salud de la población. Pero también los pacientes tienen que sentir calidez y acogida en esa atención. Y que los profesionales se impliquen en esa humanización y en el contacto con los pacientes es lo que al final fideliza o tranquiliza a la población. Esto implica al personal de todo el hospital y es la idea en la que el equipo vamos a trabajar.

-Otro de los retos que se persiguen es seguir siendo referencia en cirugía mayor ambulatoria. ¿Qué se va a hacer para conseguirlo?

-Con las nuevas técnicas que hay de intervención lo que se busca es que la cirugía sea cada vez menos invasiva, necesite menos ingresos y sea más resolutiva con menos complicaciones y una recuperación más rápida. En el área hay dos hospitales, el de Mérida y el Tierra de Barros. Este último se hizo eminentemente para cirugía mayor ambulatoria. Tiene cuatro quirófanos, de los que tres siempre han estado a pleno rendimiento, y este año hemos puesto en marcha el cuarto. Desde el punto de vista quirúrgico, el área de Mérida se caracteriza por un buen control de listas de espera quirúrgicas, los profesionales quirúrgicos están innovando y proponiendo nuevas intervenciones... La situación del área, desde el punto de vista quirúrgico, le permite abrirse a otras áreas e intentamos ser lo más eficaz posible.

-Otra de sus responsabilidades será afrontar una actualización de la atención primaria de salud, que pretende basarse en la prevención y promoción. ¿Qué significa eso?

-Es una prioridad. Hay que darle a la atención primaria la importancia que tiene, pues es la base del sistema. Mi idea es trabajar mucho con atención primaria, conocer de primera mano cuáles son sus necesidades, pues desde ella se trabajan muchísimas cosas en temas de prevención o de investigación. Está muy bien que la parte hospitalaria solucione problemas, pero la prevención y la educación son muy importantes para que una persona no tenga que llegar a ser hospitalizada.

-¿Cómo se ha encontrado el Área de Mérida en cuanto a listas de esperas y especialistas? ¿Faltan algunos de estos últimos?

-Yo entré hace dos años y medio en la dirección médica y en esos momentos había demora en listas de espera de forma moderada. En consultas siempre hay algunos servicios que tienen más problemas. En el tiempo que yo conozco el área, desde el punto de vista hospitalario, se ha llevado un control de las listas de espera quirúrgicas cumpliendo los plazos legales. Pero sí es verdad que hay especialidades que tienen déficit, como es Dermatología. Yo he intentado empatizar mucho con los profesionales que estaban interesados en el área, ver las expectativas que tenían para que el área les sea atractiva. Y aunque hay ciertos déficits, sí que hemos conseguido fidelizar a muchos médicos. Generar confianza en los profesionales, escucharlos y ver sus expectativas son algunas de las cosas que han hecho que Mérida se haya nutrido bien de especialistas. La tendencia general es irse a áreas grandes como las de Cáceres y Badajoz. Pero creo que Mérida es un sitio atractivo.

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