Boticaria García: «Si te quieres comer un chorizo, que sea el de tu pueblo»

Boticaria García junto a Andrés Aberasturi. :: brígido/
Boticaria García junto a Andrés Aberasturi. :: brígido

Marián García compagina la docencia con la divulgación sobre hábitos de salud en redes sociales y medios de comunicación

MARÍA BLANCOMÉRIDA.

Los extremeños para comer sano tenemos que fijarnos en la vecina bandera de Portugal: rojo y verde. Este consejo lo da la farmacéutica María Ángeles García o, como es más conocida, la Boticaria García.

Esta farmacéutica y nutricionista colabora en diferentes medios de comunicación, recibe más de dos millones de visitas mensuales en su blog y ha ganado varios premios, entre ellos, el premio 20 Blogs al mejor blog de España, el premio ACES (Asociación de Cadenas Españolas de Supermercados) a la mejor información en redes sociales y el premio eHealth Awards a la Cazabulos del año.

Marián García estuvo ayer por la tarde en la Librería Martín de Mérida firmando ejemplares de su último libro, El Jamón de York no existe, en el que da consejos sobre cómo hacer una buena lista de la compra y destapa algunos de los mitos más afianzados en los mentideros de los bares.

Según Boticaria García, tenemos que observar bien los productos que compramos en los supermercados, porque no es oro todo lo que reluce. Los ingredientes que leemos en las etiquetas son jeroglíficos, que leamos cien por cien natural no significa que lo sea y los lácteos que bajan el colesterol en realidad te lo bajan un mínimo.

En lugar de recurrir a productos milagro, Extremadura es una tierra donde podemos hallar cantidad de productos muy sanos como el aceite y las cerezas del valle del Jerte que son «tan saludables cómo las exóticas bayas de açai» que se han puesto recientemente de moda.

Embutido en días especiales

En cuanto a los embutidos extremeños, reconoce que son unos productos fantásticos pero que es mejor reservalos para días puntuales. Es bueno «respetar nuestras costumbres tradicionales pero con un poco de sentido común». Eso sí, cuando leamos en la etiqueta de los torreznos o los chorizos que son cien por cien natural, no hay que creérselo tanto, ya que «estos productos sufren un proceso de curación que generan sustancias que no son saludables».

Cuenta la Boticaria García que en el supermercado venden un chorizo con quinoa y que mucha gente lo compra por pensar que es más sano. Al respecto, dice claramente que «si te quieres comer un chorizo, cómete el de tu pueblo», porque no se trata de «amargar la fiesta».

También destaca la proliferación de productos que venden en el supermercado como si fueran medicamentos. Es el caso de las supuestas bebidas lácteas ya citadas y sus supuestos efectos sobre el colesterol. Y también que el mítico pensamiento de que el chorizo y los huevos suben el colesterol, es eso, un mito. Lo que realmente sube el colesterol malo son las grasas saturadas y trans.