«Bajar la deuda de más de 70 millones a 40 ha sido un hito histórico»

El concejal Julio César Fuster. :: /j. m. romero
El concejal Julio César Fuster. :: / j. m. romero

Uno de los retos que se marca para esta legislatura es poner el foco y concienciar sobre Objetivo Desarrollo Sostenible

M. Ángeles Morcillo
M. ÁNGELES MORCILLOMérida

Julio César Fuster Flores vuelve como concejal del Ayuntamiento de Mérida en esta legislatura. Lo hace como número 3. Está al frente de una de las delegaciones más complicadas y que más presupuesto se lleva del Ayuntamiento, casi 20 millones de euros. Es el responsable del Personal que trabaja en el Consistorio y está al cargo de 800 personas entre funcionarios, laborales fijos y personal temporal.

-¿Cómo ha sido su vuelta al Ayuntamiento después de varios años sin ser concejal? ¿Cómo ha encontrado Mérida?

-Pues muy bien. Muy contento. Llegué en 2003 y estuve cuatro años de oposición, hasta 2007, cuando gobernaba el PP con un alcalde muy complejo, con Pedro Acedo. No tenía nada que ver con la impronta que le dimos desde 2007 hasta 2011, periodo en que estuvo alcalde Ángel Calle. Ese tiempo fue para abrir las puertas del Ayuntamiento en el sentido figurado, metafórico y político. Creo que en estos últimos años ha mejorado la gestión económica. Porque, aunque todavía tenemos deuda, ser capaces de bajarla de más de 70 millones de euros a 40 ha sido un hito histórico de un esfuerzo inconmensurable. Eso nos va a facilitar mucho los años venideros. Eso y la llegada de la administración electrónica.

-¿Por qué se ha creado una concejalía de Objetivo Desarrollo Sostenible? ¿Qué se pretende conseguir?

-Estamos poniendo el foco en este tema porque tiene mucho que ver con la sensibilización pública con el planeta. Está claro que los efectos del clima perjudican la salud de las personas. Es un hecho palpable y evidente. Cuando desarrollamos el plan electoral se lo propuse a Antonio Rodríguez Osuna, que ya estaba muy concienciado con este tema y con los 17 objetivos que son prioritarios. Realmente, todas las políticas que hacen mis compañeros de gobierno tienen cabida dentro de cualquiera de los 17 objetivos de desarrollo sostenible. Lo que pasa es que aún no le hemos puesto el apellido del objetivo. Pero todos estamos alineados con estos y todas las políticas convergen en estos objetivos. La verdadera transformación para cumplir estos objetivos es un cambio de actitud.

Concejales liberados

-Actualmente hay nueve concejales liberados ¿Por qué tantos? ¿Son necesarios para una ciudad como Mérida?

-Primero porque se puede y porque es legal. Y segundo porque creemos que la política y la gobernanza requiere que estemos al servicio de los vecinos 24 horas al día. Hay personas que no pueden conciliar su vida profesional y privada. Yo estuve medio liberado desde 2007 hasta 2011 y aquello era una locura. Fundamentalmente la gestión y el soporte de las tareas administrativas, de control y de coordinación de equipos se hace por las mañanas. Y otra de las ventajas de estar liberado es poder conciliar la vida laboral con la familiar. Facilita mucho la gestión estar al día y encima de todas las tareas. Así es más difícil que se escapen cosas. Estar en política municipal es estar en la política 24 horas.

-¿Cuáles son los retos más importantes que se ha marcado para esta legislatura?

-Recursos Humanos, por ejemplo, creo que tiene un modelo de gestión muy del siglo XX. Se ha avanzado en determinados casos, pero modernizar los Recursos Humanos del Ayuntamiento es uno de ellos. Y cuando hablo de modernizar, hablo de hacerlo en términos tecnológicos, de gestión y de tener en cuenta nuevos perfiles de personas que el Ayuntamiento necesita. Otro de los retos es la Relación de Puestos de Trabajo. La famosa RPT. Es la consecuencia de un diseño del gobierno de la ciudad con respecto a sus recursos humanos. Y necesitamos tener una RPT sostenible y que se extienda hasta 2030.

-¿De qué forma se plantea impulsar y dar vistosidad y más valor a la Universidad Popular, otra de las áreas que lleva?

-La Universidad Popular es un instrumento histórico que tiene que estar al servicio de producir conocimiento. Hay mucha formación que demanda la gente como robótica, impresión en 3D... Es algo a lo que estoy dándole vueltas y que sería factible dentro de la Universidad Popular. Y sobre la formación para el empleo también tengo pensado darle una vuelta, en contenido y en concepto, a las escuelas profesionales. Adaptar las profesiones que tenemos ahora incorporando herramientas como las nuevas tecnologías. Estos son todos retos políticos. A nivel personal me preocupa mucho atender bien a la gente, ser educado y tratar bien y como se merecen a los trabajadores del Ayuntamiento. Mis puertas siempre están abiertas y quiero escucharles y ayudarles en lo que necesiten.

-¿Cómo se puede uno ganar, como político, la confianza de la gente con lo que ha pasado a nivel nacional, en un momento en el que los ciudadanos confiesan y muestran estar muy hartos de la clase política? ¿Cómo ilusionar a la gente de Mérida para que crea en vosotros?

-Antes de creer en un partido, tiene que creer en una democracia. Y nuestra democracia, hoy por hoy, es fuerte. Quizás no todo lo madura que debería ser, pero es fuerte. Y la gente tiene que creer en nuestra democracia. Durante más de 40 años no se pudo votar y creo que votar no es negativo, al revés, es algo que hay que hacer. Y como integrante del PSOE creo que lo hemos intentado. Pero los desafíos a los que se enfrenta España a nivel mundial no pueden estar con un gobierno débil.

-¿Pero no entiende que la gente esté mosqueada con los políticos?

-Claro que lo entiendo. Y me pongo en su lugar y empatizo con la situación. Pero dicho ese tema tenemos que pasar de esa frontera y creo que tenemos que ir a votar.