Casi mil familias recibirán alimentos frescos de oenegés

Alimentos frescos listos para repartir en San Antonio. :: brígido/
Alimentos frescos listos para repartir en San Antonio. :: brígido

15.000 euros se destinarán a la compra de cestas navideñas que repartirán Cáritas y Mensajeros de la Paz, entre otras

M. ÁNGELES MORCILLOMérida

15.000 euros para cestas de Navidad en las que se incluyen alimentos frescos. Están destinadas a casi un millar de familias de Mérida. La junta de gobierno local dio cuenta ayer de la aprobación de esta ayuda económica para familias de la ciudad que estén en situación de extrema necesidad. Esta dotación procede de las subvenciones que el Ayuntamiento ha recibido desde La Caixa, 20.000 euros, y Liberbank, 40.000 euros, para ayudas de primera necesidad a las familias de la ciudad.

Para entregar estas ayudas, los servicios sociales de base del Ayuntamiento cuentan con informes que acreditan la situación de necesidad de las familias. «Se otorgan en virtud de los informes elaborados por los trabajadores sociales y son destinadas, mayormente, a mobiliario básico, alquileres de emergencias, medicamentos, ortopedia y otros tipos de ayuda básicas», explicó ayer la portavoz municipal, Carmen Yáñez.

Las cestas de Navidad con alimentos frescos serán entregadas en los próximos días por varias oenegés de la ciudad, como diez asociaciones de Cáritas, San Vicente de Paul, Mérida Solidaria, Mensajeros de la Paz y el Campamento Dignidad. Dichas asociaciones ya han sido informadas sobre el reparto de estas ayudas. Precisamente se reunieron ayer con personal de la delegación de Servicios Sociales, que les informó de todo lo concerniente a esta iniciativa.

María Luz Valero, de Cáritas, afirma que en los próximos días irán a tiendas a comprar alimentos frescos tales como carne, frutas, pescados... También productos de limpieza y útiles y alimentos para bebés.

Ayuda individual

Asegura que cada Cáritas tiene su día de reparto en las parroquias y señala que si alguien de forma individual quisiera colaborar aportando alimentos frescos a estas familias no tienen más que dirigirse a alguna de las Cáritas parroquiales para ayudar.

Dice también que en el último año ha bajado notablemente el número de personas que acude a las diferentes Cáritas para recoger alimentos. Expone dos razones principales para que se pueda hablar de esta buena noticia. «Por un lado, algunas de las familias tienen algún miembro que ha encontrado empleo en los últimos meses y, por lo tanto, ya cuentan con algún tipo de ingreso. Por otro, muchas de las familias que estaban recibiendo ayuda de las Cáritas han pasado a ser ayudadas por el Campamento Dignidad. Como no se pueden duplicar las ayudas, si la reciben allí ya no las necesitan de aquí», declara Valero.