El muro romano hallado en la Tahona se integrará en el nuevo restaurante

Un técnico del Consorcio limpia el muro de la antigua Tahona. :: J. M.  Romero/
Un técnico del Consorcio limpia el muro de la antigua Tahona. :: J. M. Romero

El Consorcio cree que se trata de la separación actual de las casas del entorno, por lo que se podrán recuperar más tramos en un futuro

ANTONIO GILGADOBadajoz

En el protocolo habitual de trabajo del Consorcio, todas las obras que se proyectan en Mérida tienen que pasar por una comisión arqueológica para supervisar los posibles hallazgos.

En la obra de la antigua Tahona, en la calle Alvarado, los promotores quieren recuperar el mítico bar que fue también sala de conciertos y reconvertirlo en restaurante. En esta rehabilitación, como no se interviene a nivel de suelo, no se requiere una excavación previa, pero sí un seguimiento sobre materiales y elementos.

Los técnicos del Consorcio certificaron tras picar una pared que se estaba trabajando sobre un muro romano. La decoración de la Tahona llevaba una pared de ladrillos barnizados con puertas de horno de forja. El muro que se ha documentado ahora se encuentra justo detrás de esas piezas de forja.

El hallazgo evidencia la importancia del seguimiento en zonas de mayor protección aunque las obras en casas y espacios privados no toquen el suelo.

En el Consorcio explican que los actuales promotores están muy interesados en integrar el muro dentro del restaurante, algo muy habitual en otras ciudades con restos romanos.

En Mérida ya hay experiencias de ese tipo, aunque son más habituales cuando se trata de elementos de subsuelo como ocurre en la Pizzería Galileo o en la Sureña. La integración de restos no conocidos en negocios público supone, en cierto modo, una novedad. En el Arco de Trajano ocurre algo parecido, pero se trabajó sobre un elemento ya presente, ahora incorporan algo que se descubierto.

Javier Jiménez, director del Consorcio, explica que aunque el muro estaba identificado, se desconocía que se conservara.

El hallazgo pertenece a lo que se llama Foro Provincial, que en realidad se trata de un recinto de culto imperial presidido por el templo de la calle Holguín y al que se accedía por el Arco de Trajano.

Todo ese espacio estaba rodeado por un perímetro que lo cerraba. Era un elemento arquitectónico con contrafuertes de granito.

Cerca de la Tahona se documentó algún contrafuerte y se intuía que por allí debía situarse el perímetro, ahora se sabe que se conserva parte de esta construcción.

Los técnicos trabajan en estos momentos en la limpieza y en estos trabajos han dado con otro contrafuerte en el patio de la Tahona, encalado y enlucido en época moderna.

Por la traza del muro y el parcelario en la delimitación de las líneas que separan las casas, seguramente, explica Javier Jiménez, se conserve como separación actual de las viviendas de la zona, por lo que en un futuro se podrán recuperar más tramos que ahora forman parte de propiedades particulares. Los nuevos espacios podrán conocerse con futuras reformas en esas viviendas.

En el caso de la Tahona, al aparecer un resto antiguo, el proyecto de obra debe pasar de nuevo por las comisiones . El hallazgo hay que conservarlo, pero en este caso no supone ningún problema porque los promotores están muy interesados en que la conservación se haga integrándolo en el nuevo local de hostelería. No resulta difícil porque se mantiene en buen estado de conservación y bastara un estudio técnico para darle la solución definitiva, que puede ir desde ponerle un cristal a mantener un espacio de separación con el mobiliario.

La idea del Consorcio es colaborar con lo promotores para que el restaurante incorpore paneles de información en el interior sobre el monumento.