Macron llama a permanecer «vigilantes» ante la amenaza terrorista

El presidente francés Emmanuel Macron frente a los féretros de las víctimas del ataque en la sede de la Perfectura en París./AFP
El presidente francés Emmanuel Macron frente a los féretros de las víctimas del ataque en la sede de la Perfectura en París. / AFP

El presidente pide a los franceses a que estén atentos a los signos de radicalización de sus vecinos, en un país en el que se han frustrado 59 atentados en seis años

PAULA ROSASCorresponsal. París

Es la «hidra islamista», dijo este martes Emmanuel Macron, el monstruo de siete cabezas que emponzoña la sociedad. Y las instituciones del Estado no bastan para hacerle frente. Los ciudadanos deben implicarse y permanecer «vigilantes» ante los signos de radicalización de sus vecinos o compañeros. Bajo la lluvia, ante los cuatro féretros de los policías asesinados en el último atentado en una ciudad que empezaba a despertar de la pesadilla del terrorismo, el presidente francés buscó implicar este martes a toda una nación en la lucha contra el yihadismo.

Francia, vino a decir este martes Macron, lo ha intentado todo contra el terrorismo islamista. En los últimos 6 años se han frustrado 59 atentados, el despliegue policial y hasta militar ha sido máximo y, a pesar de ello, «este drama no erosiona -aseguró el presidente ante las decenas de agentes presentes este martes en el patio de la Prefectura de Policía de París- la confianza que la nación tiene en ustedes, en su profesionalismo y su entrega». Pero la responsabilidad debe recaer en todos.

Francia, tristemente, ha escuchado demasiadas veces los discursos solemnes de sus presidentes tras un atentado, las promesas de sumar más medios a la lucha contra el terrorismo. Pero Macron fue este martes más allá que sus antecesores y habló literalmente de crear una «sociedad de la vigilancia», que permanezca «a la escucha del otro» para percibir, ya sea en el trabajo, en la escuela o en los lugares de culto «esos pequeños gestos que apuntan a un alejamiento de los valores de la República».

El sistema «debe mejorar»

Paradójicamente, la vigilancia no pareció ser suficiente para detectar a Mickael Harpon, el informático de 45 años que el pasado jueves acuchilló a cuatro compañeros en la sede de la Prefectura. Varios colegas informaron a sus superiores de unos comentarios que el funcionario hizo justificando los atentados de Charlie Hebdo en 2015, pero nunca se llegó a hacer un informe por escrito, que podría haber abierto una investigación.

Este martes, el ministro del Interior, en la diana de la oposición por los fallos que permitieron que Harpon se escurriera entre las redes de seguridad, dio explicaciones ante una comisión legislativa de la Asamblea Nacional, donde reconoció que el sistema de alertas «debe mejorar». La semana que viene se someterá a una comisión de investigación.

Harpon estaba habilitado para lo denominado «secreto de Defensa», y la principal preocupación de los investigadores ahora se centra en un pendrive que se encontró entre sus posesiones con información sensible de decenas de compañeros policías. Se desconoce por el momento qué pretendía hacer con ella o si pudo filtrársela a alguien. El atentado no ha sido reivindicado por el momento por ningún grupo y su esposa fue liberada sin cargos tras tres días de interrogatorios. Este martes se supo que había alertado a un compañero de su marido de su extraño comportamiento la noche antes del atentado.