Londres mantiene que es legal la privación de ciudadanía a Shamima Begum

Renu Begum sostiene una fotografía de su hermana Shamina. /Reuters
Renu Begum sostiene una fotografía de su hermana Shamina. / Reuters

El hijo recién nacido de la joven yihadista también tendría derecho a nacionalidad y a protección

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres (Reino Unido)

La decisión del ministro británico de Interior de privar de la ciudadanía británica a Shamima Begum, que partió en 2015 de Londres para unirse al Ejército Islámico (EI) y dio luz el domingo en un campo de refugiados en el nordeste de Siria, ha provocado un debate sobre la compatibilidad de la decisión con la ley internacional y críticas con diversos enfoques.

La ley de Nacional Británica de 1981 permite al Gobierno comunicar la retirada de ciudadanía a personas con pasaporte de Reino Unido «si el ministro cree que conduce al bien público». Se había utilizado ese poder en contadas ocasiones hasta que Theresa May como ministra de Interior las multiplicó, a partir de 2010, para casos de anulación por fraude en la solicitud o por cometer delitos graves.

Las convenciones internacionales sobre el estatuto de los apátridas prohíben a los estados dejar a sus ciudadanos en esa condición, «salvo que esa persona se haya comportado de una manera gravemente perjudicial para los intereses vitales del Estado». Según el abogado escocés Bilaal Shabbir, escribiendo en 'freemovement.org.uk', la ley británica no ha permitido el uso de esa cláusula.

En declaraciones a la BBC, un portavoz del Ministerio de Exteriores de Bangladesh ha afirmado que su Gobierno no sabe nada del caso Begum. La joven de 19 años habría adquirido la nacionalidad de sus padres en su nacimiento, pero tendría que confirmarla antes de cumplir 21 años porque la ley del país asiático no permite la doble nacionalidad.

Para Shiraz Maher, director del Instituto para el Estudio de la Radicalización (ISSR), rica y fiable fuente de información sobre ciudadanos británicos y europeos que se unieron al EI y de análisis del terrorismo yihadista, la decisión del ministro Sajiv Javid puede ser calificada de 'racista' porque no se ha aplicado igual la ley a sospechosos con doble nacionalidad compartida con otra poderosa nación occidental.

El reputado comentarista sobre asuntos de la ley, Joshua Rozenberg, ha señalado que el hijo recién nacido tiene derecho a la nacionalidad británica y a la protección. También tendría nacionalidad de Bangladesh si su madre lo registra. Y holandesa si su padre, que ha tenido tres hijos con Begum, dos de ellos fallecidos, y se encuentra en un campo de excombatientes, lo reconoce como hijo suyo.

El ministro Javid parece haber conectado con un sentimiento popular expresado en medios de comunicación y redes sociales, aunque diputados conservadores, laboristas y liberal-demócratas le han criticado. Ha explicado en el Parlamento que, de los 900 británicos que fueron a Siria, han regresado unos 350. Niega estar actuando de manera sesgada en el caso de Begum.