Génova, en estado de emergencia durante un año

Génova, en estado de emergencia durante un año

«Si no son capaces de gestionar nuestras autopistas, el estado lo hará», critica el ministro de Infraestructuras | Autostrade se defiende y asegura que las revisiones del puente no identificaron problemas

AGENCIASRoma

El Gobierno italiano exige la dimisión de los directivos de la concesionaria Autoestrade per l'Italia, filial de Atlantia y responsable del mantenimiento del puente que se derrumbó el martes en Génova, y que ha causado la muerte a al menos 38 personas. Además, ha procalmado el estado de emergencia en Génova durante los próximos 12 meses. La decisión fue anunciada desde la prefectura genovesa al término de un consejo de ministros durante el cual adjudicaron un fondo de cinco millones de euros para la ciudad. El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, decretó también una jornada de duelo nacional y confirmó que el gobierno va a revocar el contrato de concesión de las autopistas a la firma Autostrade, en un 30% propiedad de la familia Benetton.

El ministro del Interior, Matteo Salvini, confirmó hoy que el balance provisional es de 38 muertos, entre ellos tres menores de ocho, doce y trece años, y hay también 16 heridos, algunos graves, según cifras de Protección Civil.

El ministro de Infraestructuras, Danilo Toninelli, aseguró en un mensaje en la red social de Facebook que «los directivos de Autostrade per l'Italia deben dimitir antes que nada» y avanzó que el Gobierno italiano ha «activado todos los procedimientos para la posible revocación de las concesiones y la imposición de multas de hasta 150 millones de euros». «Si no son capaces de gestionar nuestras autopistas, el estado lo hará», apuntó.

Toninelli señaló que «en un país civilizado no se puede morir por un puente que se derrumba» y reiteró que los culpables «de esta injustificable tragedia deben ser castigados». «Las compañías que administran nuestras autopistas se embolsan los peajes más caros de Europa, mientras que pagan concesiones a precios vergonzosos. Ingresan miles de millones, pagan unos pocos millones de impuestos y ni siquiera realizan el mantenimiento necesario para puentes y carreteras», expuso.

El ministro italiano adelantó que «se utilizará el Fondo de Emergencia de Protección Civil para restablecer el sistema ordinario de la zona afectada».

Para «la reconstrucción del puente Morandi», que «necesitaba mantenimiento desde hace décadas, se utilizarán los recursos del Plan Económico y Financiero de Autostrade, que se debatirá en septiembre, y otros recursos procedentes de dos fondos dedicados a intervenciones en infraestructuras».

Toninelli dijo que el Gobierno desarrollará «un verdadero plan Marshall» para garantizar el buen estado de las infraestructuras del país y consideró que es deber del estado «usar dinero público para el mantenimiento de estas arterias vitales del país, en lugar de desperdiciarlo en grandes obras inútiles». El titular de Infraestructuras reaccionó así después de que en Italia se haya abierto un debate sobre el mal estado de las carreteras.

«No se detectaron problemas»

Autostrade per l'Italia, la empresa concesionaria de la autopista A10, ha salido al paso de las críticas en su conntra asegurando que se realizaron revisiones trimestrales de la infraestructura y no se detectaron problemas.

Según ha explicado en un comunicado, los servicios técnicos de la empresa monitoreaban de forma trimestral conforme a la ley la infraestructura. Además, «sociedad e institutos líder en el mundo» en materia de inspección de infraestructuras también fueron contactado para «valorar el estado de mantenimiento del viaducto y la eficacia de los sistemas de control adoptados», ha precisado la empresa.

Los resultados de todos estos exámenes han ofrecido «siempre» al servicio técnico de Autostrade «palabras tranquilizadoras sobre el estado de la infraestructura», las cuales han servido de base para las labores de mantenimiento del viaducto «aprobadas por el Ministerio de Infraestructuras y Transporte» según las normas previstas.

Así las cosas, la empresa concesionaria ha asegurado que está ofreciendo «todo el apoyo necesario» para esclarecer el «trágico acontecimiento» a las instituciones competentes, al tiempo que ha reiterado sus condolencias por las víctimas, que se aproximan ya a las 40.

En un segundo comunicado, Autostrade ha sostenido que ha invertido 1.000 millones de euros al año desde 2012 en «seguridad, mantenimiento y en potenciar la red» lo que se ha traducido en una mejora de la seguridad y un «descenso de las tasas de mortalidad y siniestralidad».

Con sendos comunicados, la empresa sale al paso de las críticas recibidas, especialmente desde el Gobierno, que le responsabiliza de lo ocurrido y que ya estudia la posibilidad de retirarle la concesión tras la tragedia.

El suceso ocurrió en torno a las 12.00 hora local del martes, cuando un tramo de unos cien metros del puente Morandi, que tiene un kilómetro de longitud y una altura de 90 metros, se vino abajo y sepultó bajo los escombros a varios vehículos.

Inicialmente se apuntó a que las fuertes lluvias podrían ser la causa del siniestro, pero poco después Autoestrade per l'Italia señaló en un comunicado que estaba trabajando en estos momentos para asegurar el pavimento del viaducto.

La noticia provocó que Atlantia se desplomara el martes en la bolsa de Milán, donde llegó a caer más del 10% y vio su cotización suspendida, aunque finalmente cerró con un retroceso del 5,39%.

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