Registros masivos en las sedes de la organización del principal opositor ruso

Vladímir Putin, votando durante los comicios del pasado domingo./E. P.
Vladímir Putin, votando durante los comicios del pasado domingo. / E. P.

La policía entra en más de 150 locales del partido de Navalni repartidos en 40 ciudades a lo largo del país

RAFAEL M. MAÑUECOMoscú

Parece evidente que el llamamiento hecho por Alexéi Navalni, el principal opositor del Kremlin, en los comicios locales del pasado domingo en Rusia de votar a cualquier candidato que no sea del partido del presidente Vladímir Putin ha surtido un cierto efecto pernicioso para el poder.

Y las represalias no se han hecho esperar. Policías efectúan desde hoy por la mañana más de un centenar y medio de registros en 40 ciudades rusas en locales de la organización de Navalni y en las viviendas de sus colaboradores y activistas. «Es la mayor operación policial en la historia de la Rusia moderna», dijo hoy el dirigente opositor en un mensaje publicado en su blog.

En esta masiva operación participan «cientos de agentes», ha declarado a la radio Eco de Moscú, Leonid Vólkov, miembro de la dirección de la Fundación para la Lucha contra la Corrupción (FBK en sus siglas en ruso), estructura creada por Navalni y principal instrumento de su actividad política y de desenmascaramiento de los fraudulentos manejos de algunos miembros del Gobierno y del entorno de Putin.

Y es que el Comité de Instrucción (SK), órgano judicial autónomo pero vinculado antes a la Fiscalía General, investiga el supuesto blanqueo de mil millones de rublos (unos 13,6 millones de euros) por parte del FBK que dirige Navalni. Según el Comité de Instrucción, «entre enero de 2016 y diciembre de 2018 personas vinculadas a la Fundación recibió el equivalente de mil millones de rublos en divisa extranjera sabiendo que había sido obtenida de forma ilegal». Según Vólkov, las acusaciones del SK «son absurdas y pretende ser un nuevo caso amañado».

Los registros se están llevando a cabo con extrema dureza, aseguraba esta mañana Yuri Prudnikov, responsable de la sede del partido de Navalni en Cheliábinsk (Urales). Sin encontrar la más mínima resistencia, los agentes entran rompiendo la puerta, obligando a los presentes a tenderse en el suelo y llevándose después documentos y ordenadores. La organización de defensa de los Derechos Humanos «Ágora» sostiene en un reciente informe que estos registros «se realizan con una clara intencionalidad intimidatoria».

Como organizador de las grandes protestas contra Putin en 2011 y 2012, Navalni, de 43 años, se convirtió en el principal líder opositor . Contra él han sido incoadas varias causas por delitos económicos y ha cumplido múltiples condenas de prisión menor por convocar manifestaciones, la última de 30 días. Salió de la cárcel el pasado 23 de agosto tras ser el motor de las movilizaciones convocadas desde julio por la exclusión de candidatos opositores a los comicios del pasado 8 de septiembre y que se saldaron con cerca de 3.000 detenidos, desmesuradas cargas de los antidisturbios y varias condenas de entre tres y cinco años de cárcel a manifestantes que supuestamente actuaron violentamente contra la Policía.

No es la primera vez que se efectúan registros en locales vinculados a la organización de Navalni. Durante el mes de agosto tuvieron lugar varios, incluido el de la sede de Moscú , y hasta en la víspera de los comicios del domingo, pero no tan masivos como los de hoy. En julio, estando en los calabozos cumpliendo su última condena, el opositor número uno de Rusia tuvo que ser hospitalizado a causa de una «dermatitis» que él cree fue provocada por una sustancia tóxica que alguien le administró en la celda.

De cara a los recientes comicios, Navalni lanzó el llamado «voto inteligente», consistente en votar en cada circunscripción al candidato, sea del partido que sea, con más probabilidades según las encuestas de batir al representante de Rusia Unida, el partido del Kremlin. En Moscú al menos funcionó, ya que la formación gubernamental, pese a mantener la mayoría absoluta, ha perdido 12 concejales con respecto a las anteriores elecciones.

Los comunistas, que han sido los que más se ha beneficiado del desvío del voto propuesto por Navalni, le han mostrado su gratitud. «Todos hemos tratado de sacar el máximo provecho de la situación actual para ganar y por eso quiero dar las gracias a todos, incluido Navalni», dijo ayer miércoles Valeri Rashkin, jefe de los comunistas de Moscú.