Marcha contra la concentración neonazi en Washington en el aniversario de Charlottesville

Un fuerte dispositivo policial ha evitado que Washington, la capital de Estados Unidos, se convirtiera esta madrugada en un campo de batalla. A pesar de la gran tensión que había en las calles, en todo momento los agentes han logrado mantener separados miles de antifascistas que protestaban contra la manifestación convocada por supremacistas blancos en recuerdo de los incidentes racistas de Charlottesville, que hace un año acabaron con tres muertos. Escoltados por una masiva presencia policial, una treintena de supremacistas blancos, con sus banderas de Estados Unidos, han sido recibidos con gritos de rechazo al llegar a Washington. Algunos de los neonazis iban con máscaras, otros vestidos en traje o con gorras rojas de Trump. Frente a la Casa Blanca han dado un mitin bajo el lema Unir a la derecha mientras un cordón policial les aislaba de la masa de manifestantes. Su objetivo era rememorar lo que ocurrió hace un año en Charlottesville. Los violentos choques raciales que acabaron con tres muertos. Cuando ha terminado la concentración, con la policía trasladando a los supremacistas en furgonetas, la tensión se ha disparado. Gracias a los agentes sólo se han vivido algunos incidentes aislados y al final los miles de manifestantes han logrado boicotear lo que iba a ser una marcha triunfal de los supremacistas por la capital de Estados Unidos. -Redacción-