El joven que atentó el pasado sábado en una mezquita de Noruega ingresará en prisión preventiva

Con la cara hinchada por los golpes y varios moratones, así apareció ayer en los juzgados el joven que el pasado sábado atentó contra una mezquita en Noruega. Se mostrado desafiante y sonriente a las cámaras durante la vista donde se ha negado a declarar. El juez ha decretado prisión preventiva durante cuatro semanas mientras se completa la investigación, se le imputa un delito de homicidio y otro de intento de atentado terrorista. Philip Manshaus de 21 años, habría asesinado a su hermanastra, que era de origen chino, en el piso que compartía junto a ella a las afueras de Oslo. Después se dirigió a un Centro Islámico, a escasos metros de su casa. Pretendía provocar una masacre como la que ocurrió en 2011 en el país donde al menos 77 personas fueron asesinadas. Equipado, con un casco, chaleco antibalas y armado con dos pistolas, entró en el templo y comenzó a disparar. De las seis personas que había dentro ninguna resultó herida. Ahora examinan su vinculación con sectores de extrema derecha y supremacistas, hace un año la policía ya le investigó por su actividad en Internet.