Trump se apropiará de dinero del Pentágono para su muro

El presidente de EE UU, Donald Trump, en su comparecencia de este viernes. / EFE

El presidente justifica la 'emergencia nacional' que le permite disponer de fondos especiales en el peligro que suponen las numerosas familias quieren entrar en EE UU

MERCEDES GALLEGOCorresponsal. Nueva York

En los presupuestos de hace un año los demócratas le ofrecieron al presidente Donald Trump 25.000 millones de dólares (22.133 millones de euros) para seguridad fronteriza a cambio de legalizar la situación del medio millón de jóvenes «soñadores» que llegaron a EE UU de la mano de sus padres cuando eran pequeños. Trump prefirió jugar duro y perdió. Este viernes firmó un acuerdo de presupuestos que sólo le proporciona 1.217 millones de euros y tuvo que declarar una emergencia nacional para rebañar de los departamentos de Defensa y el Tesoro los 5.046 millones que había pedido esta vez para construir 376 kilómetros de muro.

«Dada la gravedad de la actual situación de emergencia (en la frontera sur), es necesario que todas las Fuerzas Armadas proporcionen apoyo adicional para enfrentar la crisis», dice solemne la proclamación del mandatario.

El principal damnificado será el Pentágono, de donde saldrán 3.099 millones de euros destinados a proyectos de construcción de infraestructura que tenía asignados el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Tierra. «Hemos identificado aquellos proyectos que pueden esperar», dijo una fuente de la Casa Blanca, pero «no hemos terminado ahí», advirtió. «Seguimos buscando más bolsas de dinero que podamos utilizar».

EN SU CONTEXTO

5.046.
millones de euros es la cantidad que el presidente había pedido para financiar los 376 kilómetros de muro en la frontera con México. Este viernes anunció que puede tener acceso a 7.082 millones de diferentes departamentos. La mayoría, del Pentágono.
Demandas.
Los abogados de Trump le han advertido de que la orden ejecutiva para declarar la emergencia nacional se va a encontrar con una lluvia de demandas, que espera ir apelando hasta llegar al Supremo y tenerlo de su parte.

El desglose de esta rapiña «cambiará prácticamente todos los días», adelantó la alta fuente de la Casa Blanca. Por eso la primera cuenta ha detectado 7.082 millones de euros que apropiarse sin el consentimiento del Congreso, con idea de que pese a los altos y bajos queden garantizados al menos los 5.046 por los que estuvo dispuesto a cerrar el Gobierno durante 35 días.

La lluvia de demandas que le espera dependerá de dónde tome los fondos y cómo lo justifique. La primera partida la proporcionará el Departamento del Tesoro de un fondo destinado a combatir el tráfico ilícito de drogas. El Pentágono se apropiará con el mismo argumento de otros 2.213 millones para la incautación de narcóticos. «A los generales les ha parecido bien, no tienen ningún problema», aseguró este viernes el presidente en conferencia de prensa.

Tendrán que decírselo bajo juramento a los congresistas la próxima vez que les toque declarar ante un comité. Dos jóvenes legisladores, Alexandria Ocasio Cortes y Joaquín Castro, se apresuraron este viernes a introducir una legislación que prohíba expresamente al presidente utilizar esos fondos para construir su muro, pero las posibilidades de que la aprueben las dos cámaras es remota. Y aun si lo hicieran, el presidente la vetaría.

El camino hasta el Supremo

Sus abogados ya le han advertido que la orden ejecutiva para declarar esta emergencia nacional se encontrará con una lluvia de demandas, pero él anticipa una victoria tras la larga batalla que este viernes resumió con fastidio: «Nos demandarán en el 9º Circuito de Apelaciones (con sede en San Francisco), pese a que no debería ir a ese ámbito donde posiblemente tendremos una mala sentencia; luego otra mala y entonces terminaremos en el Supremo». Allí es donde espera ganar, «como con el veto musulmán», apuntó.

No se hacía a sí mismo ningún favor con estas declaraciones públicas que cuestionan la ecuanimidad de los jueces, pero puesto que él mismo ha nombrado a dos del Supremo tiene muchas posibilidades de prevalecer.

En su declaración de emergencia Trump no alega que EE UU esté sufriendo una «invasión de las monstruosas caravanas» que llegan a la frontera, sino que «la frontera sur es un gran punto de entrada para criminales, pandilleros y narcóticos ilicitos». ¿Quién puede discutir eso? Lejos de clamar que la entrada de inmigrantes ha sobrepasado récords históricos, algo que no avalan las estadísticas, se limita a señalar que «en los años recientes la situación ha empeorado en ciertos aspectos». Particularmente «el número de familias que buscan entrar a EE UU», para lo que dice necesitar el apoyo de las Fuerzas Armadas.