Trump confirma el veto a la resolución del Congreso contra la 'emergencia nacional'

Donald Trump. / AFP

El apoyo republicano al presidente de EE UU se resquebraja y permite a las Cámaras oponerse a la cesión de fondos para construir el muro

CAROLINE CONEJERONueva York (EE UU)

Trump confirmó este viernes que vetará la resolución del Congreso que bloquea su declaración de emergencia nacional para financiar el muro fronterizo, un tema que se ha convertido en el lema de su administración. Un veto anunciado y que supondrá el primero de su presidencia. También la resolución de bloqueo, aprobada de forma bipartidista por ambas cámaras, representa el primer acto de desafío al presidente especialmente por parte del Senado, en el que doce republicanos rompieron filas con el bloque de la mayoría a pesar de las advertencias de la Casa Blanca de que habría represalias.

La rebelión podría indicar el principio de la fractura del apoyo incondicional al presidente Trump por parte de sus aliados, con votos que incluyen a prominentes senadores como Mitt Romney, Lisa Murkowski, Susan Collins, Marco Rubio, Lamar Alexander y Rand Paul entre otros. Pero los republicanos trataron de mitigar de inmediato este desafío.

Una delegación del Senado se presentó a las puertas de la Casa Blanca, interrumpió la cena familiar del presidente e insistió en no irse hasta hablar con él para presentarle varias propuestas alternativas para la financiación del muro. En un breve encuentro con un irritado Trump, Lindsey Graham ofreció una legislación diferente para restringir futuras declaraciones de emergencia presidenciales, y Ted Cruz, una propuesta para financiar el muro de forma alternativa sin utilizar los fondos militares de construcción.

El grupo de senadores consiguió aplacar al presidente y le aseguró que su veto sería sostenido por ellos, a sabiendas de que la Cámara alta no tiene la mayoría suficiente para hacerlo. Graham señaló ante la prensa haber asegurado al presidente que su compromiso para la edificación del muro seguirá avanzando.

Era el colofón de una semana marcada por una serie de votos de refutación al presidente con el apoyo de ambos partidos. Entre ellos destacó la resolución aprobada por unanimidad (420-0) por la Cámara de Representantes para hacer público el informe del fiscal especial Robert Mueller sobre la colusión rusa en la campaña presidencial; y la resolución para terminar con la ayuda militar a Arabia Saudí en la guerra de Yemen con el voto de siete republicanos.

En sus declaraciones públicas, en algunos casos de forma anónima, los republicanos se apoyaron en la Constitución para minimizar el impacto de su desafío y justificaron su voto como defensa de la separación de poderes. Según éstos no se trata de una revuelta sino de restablecer los poderes del Congreso frente a un exceso del poder Ejecutivo. Con ello se trata de evitar crear un precedente que autorice al presidente a apropiarse de fondos presupuestarios, competencia que reside únicamente en el Congreso, no en el Gobierno.

Chuck Schumer líder de la minoría demócrata del Senado señaló que los votos de esta semana simbolizan una luz verde por parte de los republicanos que, recuperando la valentía, o los principios, o quizá exasperados, empiezan a constreñir al presidente cuando se pasa de la raya.

Doble efecto

Una luz aún débil, en todo caso, que llevó a muchos republicanos a reafirmar su apoyo firme a Trump y que inhibió a la mayoría a votar en contra de su declaración de emergencia. El senador de Carolina del Norte Thom Tillis, uno de los primeros republicanos en declarar su voto para sumarse al bloqueo, terminó echándose atrás en el ultimo minuto tras una feroz reacción de los conservadores contra él.

Aunque el veto del presidente prevalezca, la inusual coalición de demócratas y republicanos proveerá munición a las diferentes iniciativas legales para continuar la batalla de bloqueo a través de los tribunales del país. Según el abogado de la Unión de Libertades Civiles Drod Ladin, el voto de desafío ayudará a convencer a los jueces federales de que el presidente viola la ley al apropiarse de fondos del presupuesto no aprobados por el Congreso.

Un juego de equilibrios que, sin embargo, podría resultar beneficioso para el presidente Trump de cara a las elecciones de 2020 pues le ayudará a reforzar su imagen de candidato independiente víctima de las artimañas del 'establishment' político de Washington y del aún menos popular Congreso.