Suben a 36 los muertos tras el incendio en una fiesta en California

El exterior del edificio calcinado./
El exterior del edificio calcinado.

Los bomberos han suspendido la búsqueda de cadáveres ante el riesgo de que el edificio colapse

COLPISA / AFPOAKLAND

Los bomberos suspendieron la búsqueda de cuerpos en un depósito incendiado el viernes en Oakland, California, que dejó al menos 36 muertos, ante el riesgo que colapse el edificio, mientras los familiares llevaban muestras para las pruebas de ADN.

"Hemos hallado 36 víctimas" del siniestro, dijo este lunes la sheriff adjunta del condado de Alameda, Tya Modeste, en una conferencia de prensa. Indicó que hasta el momento se han identificado 11 de los fallecidos de edades entre 17 y 35 años. Hasta ahora se ha rastreado el 70% del edificio donde tenía lugar una fiesta de música electrónica durante el incendio en esta ciudad de la costa oeste de Estados Unidos, y las autoridades admiten no saber cuántos cuerpos más van a encontrar.

Aún se desconocen las causas del incendio en el depósito, conocido con el nombre de 'Oakland Ghost Ship' (Barco Fantasma de Oakland), donde tenía lugar la rave, a la que se estima acudieron entre 50 y 100 personas. "No estamos más cerca de conocer la causa del incendio y creemos que el número de víctimas aumentará", dijo la jefa del departamento de bomberos, Teresa Deloach Reed.

Agregó que los bomberos habían llegado a un área en la parte trasera del edificio donde creen que se originaron las llamas. El área fue acordonada y se suspendieron los trabajos el domingo a la espera de la llegada de investigadores federales. Asimismo, las tareas de búsqueda de cuerpos se detuvieron poco después de la medianoche tras constatar la posibilidad del derrumbe de un muro.

"Es extremadamente peligroso para los bomberos trabajar bajo un muro exterior inestable, con un riesgo potencial de derrumbe", señaló Reed. Las labores se reanudarán después de que los ingenieros en estructuras examinen el lugar y elaboren un plan.

Sin permisos

Se estableció también un centro de atención a familiares de las víctimas y para recolectar información sobre los desaparecidos. Las autoridades dijeron que el edificio, donde trabajaba y vivía un grupo de artistas, no tenía permiso para ser habitado ni ser utilizado como lugar de trabajo, o para realizar fiestas, en tanto carecía de detectores de humo y extintores.