Cristina Fernández ha sido procesada por recibir presuntamente sobornos a cambio de contratos públicos

El hombre de traje es el juez federal argentino Claudio Bonadio que ha procesado a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. La considera jefa de una asociación ilícita que exigía y cobraba sobornos a empresarios vinculados a las obras públicas.  Ha pedido para ella prisión preventiva y un embargo multimillonario, más de cien millones de euros. La detención de la senadora y aforada Fernández de Kirchner sólo será posible si dos tercios de los senadores aprueban su desafuero, una posibilidad que hoy parece lejana. El caso estalló en agosto con los llamados Cuadernos de la Corrupción. Minuciosos apuntes de un chófer ministerial donde registró todos los viajes que realizó con bolsas cargadas de billetes. Se registró a conciencia la casa de la expresidenta. Ella niega los cargos y se declara víctima de una persecución política.